Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La noticia la dio Guillermo Fariñas, el opositor cubano que mantiene desde el pasado 24 de febrero una huelga de hambre y sed pidiendo la excarcelación de 26 presos políticos enfermos: el gobierno comenzará a trasladar desde este lunes a los opositores presos enfermos a hospitales o a cárceles cercanas a su residencia.
“El general Homero Acosta, secretario ejecutivo del Consejo de Estado, informó al cardenal Ortega que a partir del lunes 24 relocalizarán a todos los presos políticos y de conciencia que no estén en su provincia de origen, y que aquellos que estén enfermos serán hospitalizados”, señaló Fariñas, quien agregó: “Estos son dos pasos previos que va a dar el gobierno que se volverá a reunir con la Iglesia a finales de esta semana para debatir sobre liberaciones”.
La Iglesia católica y el gobierno de Cuba han ido superando décadas de mutua desconfianza y reconstruyendo sus relaciones. El líder de la Iglesia en la isla, el cardenal Jaime Ortega, alzó en abril su voz para pedir cambios económicos y frenar el acoso a los disidentes. Por eso, si se da hoy el traslado, se marcaría un cambio importante en el gobierno cubano, que considera a los presos políticos delincuentes comunes y mercenarios a sueldo de su enemigo Estados Unidos. También representa la irrupción de la Iglesia como actor en el debate político y social de la nación. La semana pasada se entabló el diálogo entre la Iglesia católica y el presidente Raúl Castro.