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Siria, de nuevo en el limbo

Mientras Barack Obama espera la autorización del Congreso para una intervención militar en suelo sirio, surgen interrogantes sobre lo que viene para ese país.

01 de septiembre de 2013 – 04:09 p. m.
Fotografía revelada por la Casa Blanca que muestra al presidente Obama hablando por teléfono con congresistas antes de presentar sus planes sobre Siria. / AFP
Fotografía revelada por la Casa Blanca que muestra al presidente Obama hablando por teléfono con congresistas antes de presentar sus planes sobre Siria. / AFP
Foto: EFE - PETE SOUZA

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Muestras de pelo y de sangre de las víctimas del supuesto ataque con gas tóxico realizado el pasado 21 de agosto en la periferia de Damasco dieron positivo a la prueba de gas sarín. Así lo aseguró ayer el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, quien insistió en que su país tiene pruebas muy confiables de que el presidente sirio, Bashar al Asad, ordenó el ataque que dejó 1.429 personas muertas.

“Cada día que pasa, este caso se fortalece. Sabemos que el régimen de Al Asad ordenó el ataque. Sabemos que se prepararon para ello. Sabemos de dónde provinieron los misiles. Sabemos dónde cayeron”, agregó en una entrevista a la cadena CNN. “Sabemos el daño que se causó después. Hemos visto las escenas horrorosas en las redes sociales y tenemos otras pruebas de ello. Y sabemos que el Gobierno intentó cubrirlo luego”, agregó.

El secretario de Estado habló por las principales cadenas de noticias del país, destacando la decisión del presidente Barack Obama de esperar la luz verde del Congreso antes de lanzar el ataque. “No creo que el Congreso de Estados Unidos le dé la espalda en este momento. Creo que aprobará el ataque”.


1. ¿Habrá ataque militar?

Todo está listo para lanzarlo. Sin embargo, la decisión de Obama de pedir la autorización del Congreso hace que la intervención esté, por el momento, estancada. El Senado comenzará los debates el martes, pero la Cámara de Representantes lo hará en sesiones plenarias a partir del 9 de septiembre, cuando termine el receso de verano. Sin embargo, en un Congreso tan polarizado será difícil lograr la autorización. “Si la votación fuera hoy, probablemente sería un no”, admitió el legislador republicano de Nueva York Peter King, quien dijo que solicitar permiso representa una “clara falta de liderazgo” por parte de Obama. El senador John McCain, republicano de Arizona y uno de los más fervientes defensores de la intervención militar en Siria, expresó sus dudas sobre la estrategia de Obama y no garantizó un voto a favor. “Obama no necesita autorización del Congreso para lanzar el ataque, pero con la opinión pública en contra (44% la rechaza), la falta de apoyo internacional y de aval de la ONU y los altísimos riesgos de la operación, el mandatario debe buscar la legitimidad en casa”, explicó el analista internacional, Jay Spencer.


2. ¿Quién respalda la operación militar?

Hasta ahora, Obama actuaría casi en solitario, luego de que el Parlamento británico votara contra los planes del primer ministro David Cameron, quien pedía una intervención inmediata. John Kerry afirmó que con el paso de los días la coalición internacional irá en aumento, pero todo parece indicar que no. Incluso el respaldo francés corre riesgo, pues el presidente François Hollande pidió una autorización del Parlamento para apoyar el ataque estadounidense. El debate será el miércoles, pero, según la prensa, el 64% de los franceses se opone. Canadá y Alemania descartaron su participación, al igual que Jordania, país vecino de Siria. Rusia y China también se oponen, aduciendo que las pruebas de EE.UU. son débiles.


3. ¿Cuáles son las pruebas?

La Casa Blanca presentó el viernes un informe de cuatro folios con información de sus servicios de inteligencia que demostraría “con gran certeza” que Bashar al Asad había atacado a civiles con armas químicas. En el dossier hay conversaciones que demostrarían que el ataque se planeó con días de anticipación, que los gases se almacenaron en Adra (periferia de Damasco) durante dos días y algunas interceptaciones electrónicas e imágenes de satélite que revelan los preparativos. Las imágenes de satélite muestran que el régimen llevó a cabo el lanzamiento de misiles el 21 de agosto, día del ataque. Los servicios secretos franceses publicarán en los próximos días documentos que prueban que Siria posee hasta 1.000 toneladas de armas químicas y tóxicas, como gases sarín, mostaza y VX, y que utilizó esos arsenales.


4. ¿Cuáles serán las consecuencias del ataque?

La mayoría de expertos dice que un ataque como el que planea Estados Unidos —breve, con blancos concretos, que no busca derrocar al régimen ni tomar partido en la crisis interna— podría agravar la guerra civil y encender la región. Samer Ibrahim Abu Rass y Kimberly Abbott, del grupo de pensamiento International Crisis Group, explican que “se podría provocar la escalada violenta en Siria, el régimen podría vengarse de los rebeldes, mientras que la oposición podría aprovechar la oportunidad para sacar ganancia”. Y agregan: “De acuerdo con el alcance de los ataques, se presentaría una escalada regional mayor con represalias por parte del régimen, Irán o Hizbolá, en particular contra Israel”. “En Siria todas las opciones son pésimas: de un lado, Al Asad, Irán y Hizbolá; del otro, rebeldes, en su mayoría islamistas radicales, algunos aliados con Al Qaeda”, explica Spencer.


5. ¿Cuál puede ser la salida?

El analista y asesor internacional, Miguel Benito, explica que “quizá la mejor de las peores opciones sería forzar una tregua entre el régimen (presionado por Rusia) y la oposición (presionada por Estados Unidos), incluso con la realización de bombardeos estratégicos”. Un informe del International Crisis Group también plantea esta opción. “La responsabilidad de EE.UU. debe ser tratar de optimizar las posibilidades de un avance diplomático. Esto requiere un doble esfuerzo que no se ha hecho hasta la fecha: el desarrollo de una oferta política de compromiso real y que suscite el interés de Rusia e Irán”. “Occidente se demoró mucho en implicarse en Siria porque creyó que Al Asad tenía los días contados, por eso ahora intervenir es tan riesgoso. Las opciones son escasas y el riesgo de inflamar toda la región es alto. La conferencia sobre Siria prevista en Ginebra para octubre parece la única salida que queda”, advierte Benito.


6. ¿Con qué arsenal cuenta Al Asad?

Aunque en teoría sigue siendo uno de los ejércitos más poderosos del mundo árabe, la capacidad de las Fuerzas Armadas sirias se dividió desde el comienzo de la guerra civil, estima el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), que, según la edición 2013 del Military Balance, cuenta con dos fragatas y 365 aviones de combate, y antes de comenzar la guerra civil tenía 4.950, cifra que se ha visto muy disminuida. El número de hombres es incierto. Servicios de inteligencia de EE.UU. señalan que su arsenal químico es de los más grandes de Oriente Medio, con mil toneladas de agentes químicos.


alagos@elespectador.com

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