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“Somos un país de inmigrantes”: Barack Obama

El mandatario les dedicó el discurso a 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

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El presidente Barack Obama aseguró este jueves en un discurso de cerca de 40 minutos en Washington que llegó el momento de que se acaben las luchas partidistas en el Congreso y de que se dé vía libre a una reforma de la ley de inmigración en Estados Unidos que pavimente el camino hacia “el estatus legal” de los 11 millones de indocumentados que viven en el país. En su primer discurso importante sobre tan controvertido tema desde que asumió la presidencia en 2009, Obama declaró que sin el apoyo de demócratas y republicanos la tarea es imposible. “El sistema está roto y todos los sabemos. La reforma ha sido víctima hasta ahora de los intereses políticos”, aseguró el mandatario.

Ante la cercanía de las próximas elecciones de mitad de mandato de noviembre y la posibilidad de estar perdiendo el apoyo de los hispanos, la Casa Blanca trata de pisar el acelerador tras ser acusada de ralentizar un asunto capital para muchos votantes y no haber tomado ninguna medida.

La inmigración ilegal está más de actualidad que nunca en Estados Unidos. A final de mes empezará a aplicarse una ley en Arizona que permite que la policía solicite prueba de su estatus de residencia a cualquier persona que considere oportuno, abriendo lo que se ha denominado “la caza del inmigrante ilegal”. Leyes como la de Arizona permiten el racismo, declaró el presidente. “Violan los derechos de los ciudadanos al someterlos a registros e interrogatorios por el criterio de su apariencia”, aseguró.

Haciendo un repaso por la historia y asegurando que este es un país construido por inmigrantes, Obama se preguntó: “¿Por qué acosar a gente que simplemente intenta labrarse un porvenir?”. La ley de Arizona, en opinión del mandatario, sólo lleva a un mayor incremento de la inmigración ilegal y alertó sobre el peligro y la injusticia que supone que cada estado regule una cuestión tan sensible por su cuenta.

Obama quiso dejar claro que la nación “tiene el derecho y la obligación de ejercer un control sobre la frontera”. “Los 11 millones de inmigrantes (sin papeles) que han quebrantado la ley deben pagar por ello”, informó. “Pero como deben de pagar quienes les contratan sabiendo que son ilegales”, agregó. “Mejoraremos el control policial sin necesidad de cambiar las leyes”, dijo Obama, en una referencia más a Arizona, estado que empezó con la penalización del inmigrante. La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, “reforzará las fronteras con más agentes y más campañas de control”.

El plan anunciado el jueves por Obama es muy similar al que el presidente George W. Bush, el fallecido senador Ted Kennedy o el aspirante republicano a la presidencia John McCain defendieron en su momento. “Esos inmigrantes ilegales deben registrarse, pagar sus impuestos, pagar una multa y superar esas pruebas para poder llegar a conseguir la ciudadanía”, aseguró el mandatario estadounidense. También fue muy claro en pedirles: “Y por favor, aprendan inglés”.

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