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Ucrania ha sido escenario de intervenciones cíclicas por parte de Europa y Rusia durante varios siglos. Quizás en ello radique la razón del nuevo conflicto: una parte del país que prefiere la integración europea, pues promete progreso, y otra que se inclina por la opción rusa, principalmente por la dependencia energética y económica. Una encuesta realizada hace casi un año (abril de 2013) reveló que un 42% quería ir hacia la UE, frente a un 32% que prefería la UA (Unión Aduanera que conforman Rusia, Bielorrusia y Kazajistán). En octubre, el porcentaje de los proeuropeos subió hasta un 49%.
Desde 1991, cuando Ucrania se convirtió en Estado independiente, se visibilizan dos naciones diferentes: la Ucrania occidental, cristiana, nacionalista y que ve con recelo a Rusia, y la otra, la Ucrania suroriental, ortodoxa y que tiene fuertes afinidades en términos étnicos, culturales, políticos y económicos con los rusos. Situación que se evidencia aún más en la península de Crimea, escenario de una avanzada militar rusa tras la caída del gobierno de Víktor Yanukóvich, aliado del Kremlin y en donde el 60% de su población se ha declarado prorrusa. Esta semana la península mostró su intención de adherirse a la Federación Rusa, para lo cual planea votar un referendo el próximo domingo, algo que Kiev y Washington tildan de ilegal. Dos países eslavos emparentados, con mucho en común, pero con metas diferentes.
«Mi generación no va a sacrificarse por la gloria del imperio ruso”
Inna B. es estudiante en París. Adelanta un doctorado en ciencias políticas y comunicación. Es originaria de la ciudad de Zaporojie, en el corazón de la Ucrania ruso-parlante del este, donde se encontraba en el momento de la caída del presidente Víktor Yanukóvich, hace 15 días. Dice que en su ciudad hay gran tensión, pero, aclara, “no es cierto que la gente esté apoyando a los rusos. En todo el este del país, e incluso en Crimea, ha habido manifestaciones en las que la gente desfilaba con banderas de Ucrania por la unidad del país”.
¿Los hechos de Kiev despertaron divisiones que estaban latentes en la sociedad ucraniana?
Nunca antes se hablaba de esas divisiones o al menos la gente de mi edad no se preocupaba por eso. Mi abuelo nació en Rusia y en mi casa se habla ruso, pero cuando fui a Kiev estudié en ucraniano. Uno no iba por la calle preguntándole a la gente: “¿Eres ruso o ucraniano? No importaba.
Putin justifica un despliegue militar argumentando que debe proteger a los rusos que viven en Ucrania.
Creo que hay unos diez millones de rusos étnicos en Ucrania, así que no se trata de una minoría indefensa. En todo caso, nunca hasta ahora han tenido problemas o sufrido agresiones y ningún ucraniano va a atacar a un ruso.
Uno de los argumentos que se han escuchado es que Crimea ha sido históricamente rusa…
Aunque Krushov nació en Ucrania, hizo carrera en la Unión Soviética. Cuando le cedió Crimea a Ucrania no estaba pensando como ucraniano, sino como soviético y, por supuesto, con una estrategia prosoviética. Ni él ni nadie iba a suponer que la Unión Soviética se iba a desintegrar décadas después. De todas maneras los rusos tienen bases y territorios ocupados en regiones que “históricamente” han pertenecido a Japón, China, Moldavia o Georgia.
¿Hubo presencia de extrema derecha en las marchas de Maidan?
Puede que hubiera algunos extremistas, gente que fue a las protestas sólo por pelear con la policía. El nacionalismo de Ucrania no se puede comparar con los nacionalismos de extrema derecha y racistas que existen en Europa Occidental.
No sólo Rusia tiene intereses en Ucrania, también en Europa Occidental.
Por supuesto que hay intereses. Nosotros no queremos ser un satélite de Europa ni un satélite de Rusia, sino una independencia y una autonomía, pero en este momento la posibilidad de una agresión rusa es real. La democracia en Europa está muy lejos de ser perfecta, pero al lado de un gobierno como el de Putin, que envía a la cárcel en un solo día a 400 manifestantes pacifistas, hay una gran diferencia.
¿Por qué prefiere que no se diga su nombre completo?
Soy optimista respecto al futuro de mi país y no podría seguir adelante si no creyera en una salida, pero las cosas pueden ponerse feas. Mi familia vive en una zona cercana a Crimea, mi madre trabaja con el Estado y los rusos están muy pendientes de lo que dicen los ucranianos en el extranjero.
¿Cree que las divisiones actuales van a dejar huellas en la sociedad ucraniana?
Va a tomar mucho tiempo perdonarle a Putin poner como enemigos a dos pueblos hermanos. Sin importar el origen étnico o cultural, mi generación no tiene ningún interés en sacrificarse en nombre de la gloria del imperio ruso.
“Ucrania debería acercarse a Rusia que está en pleno ascenso económico y político”
Andrei Nikitine es el coordinador internacional del Partido de la Gran Patria, que tendrá en 2016 una curul asegurada en la Duma, parlamento ruso. Nikitine es cercano a varios consejeros de Vladimir Putin y organizador de varias manifestaciones prorrusas frente a la Embajada de Ucrania en París. Sus manifestaciones han convocado alrededor de una veintena de personas.
¿A qué atribuye esta diferencia?
Los medios occidentales engañan a la gente haciéndole creer que todas las personas que protestaban en Maidan eran unos jovencitos rebeldes e idealistas, cuando entre ellos había gente muy bien armada e incluso nazis. Segundo, porque en el extranjero hay muy pocos rusos-ucranianos y muchos ucranianos del Oeste. La razón es simple: los rusos viven en las regiones más prósperas del país, así que no se vienen a trabajar haciendo aseo en Europa Occidental, como sí lo hacen los ucranianos pobres.
También se pide el reconocimiento de la cultura ucraniana.
El ucraniano es una lengua que tiene siglo y medio de existencia y cerca del 60% de la población en Crimea muestra más simpatía hacia Rusia que con el gobierno golpista ucraniano.
¿Se trató de un golpe de Estado?
Había unos procedimientos para destituir al presidente que no se respetaron. Eso se llama golpe de Estado y no “revolución”, porque una revolución ciudadana nunca triunfa si no es financiada desde el exterior. Estuve manifestándome con los opositores al matrimonio homosexual en Francia y a pesar de que éramos muchos, no nos escucharon y la aprobaron.
La región en la que actualmente hay una mayor tensión es Crimea, ¿por qué el interés ruso en esta región?
Crimea tiene la particularidad de haber sido parte de Ucrania nada más desde finales de los años sesenta, cuando Nikita Krushov se la regaló a su pueblo para acallar ciertas informaciones que se sabían de él cuando era un líder político en Ucrania y que le harían mucho daño ya convertido en secretario del Partido Comunista Soviético.
¿Cómo calificaría la actitud de Putin hacia esa región?
Se ha hablado de invasión, pero eso es una manipulación. Hubo unas maniobras para proteger bases militares rusas que ya estaban allí y para proteger a la población rusa. Si Putin se comporta como un patriota estaremos allí para apoyarlo, pero nunca dejaremos de criticarlo cuando no estemos de acuerdo con él.
¿El país podría llegar a dividirse?
Eso no le interesa a nadie y sobre todo eso no le convendría a los Estados Unidos, porque se quedarían con la parte pobre y rural del oeste del país, mientras que Rusia se quedaría con la parte industrial y rica.
¿Qué ganaría Ucrania si se inclina hacia Rusia?
Ganaría independencia frente al eje americano-europeo, que está en decadencia, mientras que Rusia está en pleno ascenso económico y político.