Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El premio Sajarov a la libertad de conciencia que concede la Eurocámara recayó este jueves por tercera vez en un opositor cubano, el psicólogo y periodista Guillermo Fariñas, en vísperas de que la UE revise su política con el régimen castrista que España pretende suavizar.
"El ganador del Sajarov es Guillermo Fariñas", indicaron fuentes parlamentarias, tras la votación de los jefes de fila de los grupos políticos del Parlamento Europeo, reunido en sesión plenaria en Estrasburgo (Francia).
Fariñas, psicólogo y periodista de 48 años, ha protagonizado 23 huelgas de hambre, la más sacrificada de ellas este año, cuando dejó de comer durante 135 días tras la muerte el 24 de febrero de Orlando Zapata, que murió siguiendo la misma protesta.
Se trata del tercer Premio Sajarov concedido a la oposición cubana, después de Oswaldo Payá en 2002 y las Damas de Blanco, esposas de presos políticos, en 2005.
El activista era el candidato de los grupos conservadores del Parlamento Europeo, primera fuerza política, y fue elegido frente a otros dos finalistas, la opositora etíope Birtukan Mideksa y la ONG israelí "Breaking the silence".
El Premio Sajarov, que se otorga cada año a un defensor de los derechos humanos y de la democracia, está previsto que sea entregado oficialmente el próximo 15 de diciembre en una ceremonia en Estrasburgo.
El régimen cubano impidió hasta ahora a las galardonadas de 2005, las Damas de Blanco, viajar a Estrasburgo para recibir el premio, dotado de 50.000 euros.
El reconocimiento a Fariñas se produce antes de que el lunes los ministros europeos de Relaciones Exteriores revisen como cada año la Posición Común con Cuba, un duro documento repudiado por La Habana que condiciona las relaciones de la UE con el régimen a avances en derechos humanos y democracia.
El gobierno socialista español ha invertido muchos esfuerzos en estos últimos meses para convencer a sus socios europeos de que deroguen la Posición Común, impulsada en 1996 por el conservador José María Aznar, entonces jefe del ejecutivo en Madrid.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que dejará el cargo esta semana, logró en junio que los 27 aplazaran a octubre la revisión anual de ese documento, a la espera de conocer los frutos de un inédito diálogo entre el régimen castrista y la Iglesia católica, que permitió el inicio, un mes más tarde, de la liberación de 52 prisioneros políticos.
Las excarcelaciones llevaron a Moratinos a mostrarse confiado en que Europa retiraría la Posición Común el próximo lunes en Luxemburgo, adonde tenía previsto viajar hasta que el miércoles fue nombrada su sucesora en el cargo, Trinidad Jiménez, que acudirá en su lugar.
Fuentes europeas avanzaron que, a falta de la unanimidad requerida, los 27 podrían mantener el lunes la Posición Común, si bien prevén estudiar un gesto de apertura, como un nuevo "marco de diálogo", para alentar el cambio en la isla comunista.
Las mismas fuentes indicaron el miércoles que un eventual reconocimiento a Fariñas "no sería contradictorio" con una flexibilización de la política europea hacia Cuba.
Europa "debe seguir siendo fiel a los cambios que pide a Cuba" sin que eso excluya la posibilidad de "crear un nuevo contexto de diálogo", señalaron.