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La Policía Nacional, en cuanto tuvo conocimiento de la desaparición de la menor el pasado 1 de mayo, puso en marcha el operativo habitual en estos casos consistente en indagar en el entorno familiar, escolar y de amistades para conocer los posibles motivos de la fuga y el paradero de la meno.
Las fuentes explicaron que Andrea había anunciado a algunos amigos en varias ocasiones su intención de dejar su casa y los estudios, aunque todas las personas interrogadas afirmaron no conocer el lugar donde podría haberse marchado la menor.
La investigación policial para localizar a la menor sigue abierta y no se descarta ninguna vía de trabajo, incluso la de que podría haber sido reclutada por una red de prostitución o una banda latina.
Los padres de la joven comenzaron este viernes a empapelar con fotos de Andrea las principales calles de Molina de Segura (provincia de Murcia, sureste de España) , al igual que están haciendo en otras localidades del entorno y los coches patrulla de la Policía Local llevan en una de sus ventanas la foto de la menor.
La joven desapareció el 30 de abril de su domicilio, donde se encontró una nota en la que decía que se iba a "un lugar mejor" , un escrito sobre cuya autenticidad duda su madre, Nelsy Parra.
En declaraciones, Nelsy Parra dijo ayer que su hija es una "niña muy pacata, tímida y callada, que tiene pocas amistades" , y que en su desaparición han tenido que participar terceras personas.
Nelsy vio a su hija por última vez en la noche del 29 de abril cuando se fueron a dormir, horas antes de encontrar una nota que decía: "Mamá, gracias por lo que me has dado, pero aquí no estoy bien, adonde voy estaré mejor. No te preocupes".
"Como la letra no era de ella, yo lo que digo es que alguna persona tuvo que entrar acá. Además, alguien tuvo que ayudarla a empacar la ropa, porque se lo llevó absolutamente todo, hasta la ropa que no se ponía porque decía que había pasado de moda", añadió.
Según la madre, "la policía ha averiguado muy poco, porque han ido al instituto a preguntar a las amigas más cercanas y ninguna sabe nada, a ninguna le dijo que se quería ir de casa".
"Tienen poca información. Me dicen que Molina de Segura es el primer caso, pero que como éste hay muchísimos casos en España", explicó Nelsy Parra, que sigue llamando constantemente al teléfono celular de su hija, al igual que han hecho las amigas de la menor, pero sin resultado alguno, ya que da continuamente desconectado.
Esta colombiana y su marido, originarios de La Victoria Valle, llevan nueve años en España, trabajando como limpiadora y marmolista, y tienen otra hija de 6 años.