
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Las consecuencias del intento de motín que hizo Yevgeny Prigozhin contra los mandos militares en Rusia se siguen agravando, hasta el punto de que este extraño movimiento parece haber fracturado incluso el círculo más cercano que rodea al presidente Vladimir Putin.
El primer apoyo en caer fue el de Prigozhin, que ha sido aliado en operaciones de interés para el Kremlin al menos desde 2014. El primer rastro data de 2016, después de que Estados Unidos mencionara el nombre del mercenario, quien entonces era empresario, en una investigación sobre los sectores privados rusos involucrados en la anexión de la península de Crimea.
📰 También recomendamos: ¿Qué hacían Héctor Abad Faciolince y Sergio Jaramillo en Ucrania? Esto se sabe
Desde entonces, Prigozhin ha seguido interviniendo a favor del Gobierno federal ruso sin necesariamente estar involucrado en él. También se mencionó su nombre en una investigación sobre trolls cibernéticos que buscaron interferir en las elecciones presidenciales de EE. UU. en 2016.
Sin embargo, a pesar de todas las menciones previas del nombre de Prigozhin, fue en septiembre de 2022 cuando el empresario admitió que controlaba un ejército privado. Este mismo ejército, que el presidente Putin dijo haber patrocinado por completo desde el inicio de la invasión a Ucrania, en febrero de 2022, fue el responsable del reciente motín.
“El jefe del Kremlin reveló que, entre mayo de 2022 y el mismo mes de 2023, la financiación del grupo Wagner corrió completamente a cargo del Estado, que en ese período le asignó 86.000 millones de rublos (US$1.014 millones). Al mismo tiempo, indicó que Concor, otra empresa de Prigozhin, ganó en un año 80.000 millones de rublos (más de US$900 millones), en contratos de suministro de comida al Ejército ruso”, recogió la agencia EFE tras las declaraciones de Putin.
📌Le puede interesar: Francia, entre llamas y disturbios por un nuevo caso de violencia policial
Como explicó el profesor Jesús Arnedo en análisis anteriores de El Espectador (léalos acá), esta financiación a Wagner, que los convirtió en la fuerza militar avanzada de los intereses rusos en territorio ucraniano, obedece a la intención de tener un brazo armado por cuyas acciones y crímenes no tengan que rendir cuentas ante la comunidad internacional en el futuro. La pérdida de este aliado no oficial podría darse por sentada, si no fuera por los desconocidos detalles de la negociación entre ambas partes. Cabe recordar que una de las demandas de Prigozhin era el cambio de mando en el Ministerio de Defensa, exigiendo la salida de Sergei Shoigu, un hombre que, si bien carece de experiencia y formación militar, es un aliado político de suma importancia para Putin y ha ocupado el cargo durante más de 11 años.
¿Sacrificar a un hombre de su entera confianza para mantener a un aliado mercenario que ha sido clave en la invasión a Ucrania? Está por verse si eso fue parte de las negociaciones que hicieron recular a Prigozhin y terminaron con su huida a Bielorrusia. Otro protagonista importante en el motín es el general Sergei Surovikin, quien este miércoles fue arrestado y hasta enero comandó las fuerzas militares rusas, y quien según informó The New York Times (TNYT), la inteligencia estadounidense sabría que conocía los planes de Prigozhin.
Según el medio, las investigaciones internas en el Kremlin pretenden determinar si el general solo estaba informado o si cooperó de alguna forma con los mercenarios. Sobre Surovikin, se informa que es un hombre que goza de gran respeto y respaldo en las fuerzas armadas y que tanto él como Prigozhin han sido acreditados por las victorias rusas en territorio ucraniano, llegando incluso a situarlos del mismo lado en presuntos enfrentamientos con Shoigu por las tácticas que han implementado durante el año y cuatro meses de guerra.
📝 Sugerimos: EE. UU.: la decisión del Supremo que impidió un cambio crucial para las elecciones
“Putin es reacio a cambiar a las personas”, dijo Alexander Baunov, investigador principal del Carnegie Russia Eurasia Center, a TNYT. “Pero si el servicio secreto pone archivos en el escritorio de Putin y si algunos de esos archivos implican a Surovikin, puede haber cambios”, continuó. El arresto indica que sí están en trámite varios cambios. En un fin de semana, tres nombres claves para Putin y sus intereses están en duda. Tendrá que decidir cómo reorganizar sus alianzas en lo que puede ser la crisis más intensa en sus 23 años en el poder.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.