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La CIJ cerró la ronda de audiencias orales en las que Rusia y Georgia expresaron sus argumentos en torno a una supuesta campaña de discriminación racial en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.
Los jueces emitirán su fallo en unas semanas, según fuentes cercanas a la Corte, que no pudieron precisar más el plazo. Georgia pide a Moscú que cumpla con sus obligaciones internacionales bajo la Convención Internacional Contra la Discriminación Racial de 1965 y que ponga fin a cualquier acto que pueda implicar discriminación étnica en las citadas regiones secesionistas.
Sin embargo, el profesor de la Universidad de París Alain Pellet señaló, en nombre de Rusia, que este país “nunca ha mantenido negociaciones en torno a una disputa basada en la Convención Internacional Contra la Discriminación Racial”.
Pellet afirmó que, al no haber una confrontación a este respecto con Georgia, la Corte no es competente en el caso. Contradiciendo a Georgia, Moscú mantuvo, además, que “la retirada de las tropas rusas ya ha empezado” y que el proceso culminará en cuanto se establezcan las fuerzas internacionales en la zona, según manifestó el letrado Samuel Wordsworth.
Moscú especificó que en este momento hay 195 soldados rusos, como apuntó el miembro de la delegación de Rusia Andreas Zimmermann
Wordsworth aseguró que los ciudadanos desplazados “ya están regresando a sus hogares”, en contra de la postura mantenida por Georgia, que denuncia que Rusia impide el retorno de esas personas a sus hogares desde que el pasado agosto se inició el conflicto entre ambos países.
Tiflis presentó el pasado 12 de agosto una denuncia ante el tribunal de la ONU en la que pide a Moscú que cumpla todas sus obligaciones bajo la Convención Internacional Contra la Discriminación Racial y que ponga fin a cualquier acto que pueda implicar discriminación étnica en Osetia del Sur y Abjasia.
Además, solicitó medidas provisionales, que son sobre las que versaron las audiencias orales de los últimos tres días, para prevenir “daños irreparables” mientras llega la decisión final del asunto.
Concretamente, Tiflis pide que “no se exima a los georgianos (…) de su derecho a regresar a sus casas” y solicita a Moscú que “haga lo necesario” para poner fin a actos discriminatorios sobre la población georgiana.
Rusia finalizó su intervención solicitando a la CIJ que “retire de su lista el caso presentado por Georgia el pasado 12 de agosto”.