Rusia tiene en la mira las elecciones europeas

A pocos días de la celebración de los comicios de la Unión Europea, han surgido un sinfín de páginas web y cuentas en redes sociales, promovidas por el Kremlin, que difunden información falsa.

 Vladimir Putin, presidente de Rusia. / AFP
Vladimir Putin, presidente de Rusia. / AFP

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A pocos días de que se celebren unas elecciones cruciales para el Parlamento Europeo, una constelación de páginas web y cuentas de redes sociales vinculados con Rusia o grupos de extrema derecha están esparciendo desinformación, alentando la discordia y amplificando la falta de confianza en los partidos centristas que han gobernado desde hace décadas.

Investigadores , académicos y grupos de defensa en la Unión Europea dicen que los nuevos esfuerzos para difundir desinformación comparten muchas de las mismas huellas digitales o tácticas usadas en ataques rusos realizados con anterioridad, incluyendo la interferencia del Kremlin en la campaña presidencial de Estados Unidos en 2016.

Por ejemplo, en Italia, sitios marginales de comentarios políticos llevan las mismas firmas electrónicas que las páginas pro-Kremlin, mientras que un par de grupos políticos alemanes usan los mismos servidores que los “hackers” rusos usaron para atacar al Comité Nacional Demócrata.

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Dicha actividad es evidencia nueva de que, a pesar de las acusaciones, expulsiones y recriminaciones, Rusia se mantiene firme en su campaña para acrecentar las divisiones políticas de Occidente, así como debilitar sus instituciones. A pesar de las labores de vigilancia en línea realizadas por empresas tecnológicas de Estados Unidos, sigue siendo mucho más fácil diseminar información falsa que detenerla

Rusia sigue siendo un impulsor de esta actividad, pero los investigadores también descubrieron que hay numerosos imitadores, sobre todo de la extrema derecha. Estos grupos suelen hacer eco de los temas de debate del Kremlin, lo cual dificulta discernir las líneas entre la propaganda rusa, la desinformación de la ultraderecha y el debate político genuino.

Sin embargo, los investigadores se sienten seguros de que redes de perfiles de Facebook, cuentas de Twitter, grupos de WhatsApp y sitios web están diseminando noticias falsas y divisorias sobre la Unión Europea, la OTAN, los inmigrantes y más. Las teorías de conspiración se esparcen libremente, como por ejemplo que el incendio de Notre Dame el mes pasado fue responsabilidad de terroristas musulmanes, una agencia de espías o una conjuración de un grupo de élite que gobierna el mundo en secreto.

Con frecuencia, estos mensajes provienen directamente de los medios noticiosos rusos y se repiten y amplifican en otras partes. Otros se esconden de maneras más sutiles: la semana pasada Facebook cerró un par de páginas en Italia que ocultaban mensajes políticos de la extrema derecha en lo que al parecer eran sitios de deportes o estilo de vida que nada tenían que ver con política.

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“Aquí el objetivo va más allá de una sola elección en particular”, afirmó Daniel Jones, antiguo analista del FBI e investigador del Senado cuyo grupo sin fines de lucro, Advance Democracy, hace poco les señaló a las autoridades del orden público varios sitios web y cuentas de redes sociales. “Es dividir constantemente, aumentar la desconfianza y socavar nuestra fe en las instituciones y la democracia misma. Quieren destruir todo lo que se construyó después de la Segunda Guerra Mundial”.

Las elecciones del Parlamento Europeo, que se llevarán a cabo entre el 23 y el 26 de mayo, se consideran una prueba del aumento del populismo en la Unión Europea. Los líderes populistas, muchos de los cuales son allegados a Rusia, de cierta manera se han unido con la esperanza de aumentar su influencia en el Parlamento y, a su vez, redireccionar o subvertir la elaboración de políticas en Bruselas.

Los funcionarios de inteligencia no han acusado públicamente al Kremlin de respaldar a candidatos específicos en Europa de la manera en que las autoridades estadounidenses afirman que el presidente Vladimir Putin quiso favorecer a Donald Trump en 2016. Pero desde hace mucho Putin ha querido dividir a la Unión Europea y ha apoyado movimientos populistas que buscan debilitar al bloque desde el interior.

Es casi imposible cuantificar la escala y resonancia de la desinformación. Los investigadores afirman que millones de personas ven esos textos.

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Los investigadores han encontrado cientos de cuentas de Twitter y Facebook, más de mil ejemplos de mensajes de WhatsApp donde se comparte contenido dudoso, y una mescolanza de páginas de internet sospechosas que “lavan” desinformación de distintos grados, ya sean teorías de conspiraciones o versiones polarizadas de noticias. Pero uno de los debates más duraderos ha girado en torno a determinar si este contenido cambia los votos o el comportamiento, sobre todo a medida que las empresas tecnológicas se han esforzado por eliminarlo. No obstante, los investigadores en materia de seguridad sugieren que cambiar el resultado de elecciones es una meta a largo plazo para este tipo de campañas, a lo mucho. El objetivo principal es enturbiar la conversación, hacer que la gente se cuestione qué es la verdad y mermar la confianza.

Rusia descarta las acusaciones de intromisión. “¿La elección todavía no pasa y ya nos están acusando de haber hecho algo malo?”, dijo en marzo el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev. “Sospechar de alguien por una situación que aún no sucede es una tontería paranoica”.

Distinguir la interferencia rusa de las noticias sensacionalistas o una sincera indignación política es difícil incluso para los servicios de inteligencia. Las pistas digitales suelen llevar a los callejones anónimos sin salida del internet. Pero sí existen las huellas digitales prorrusas.

En 2016, surgió una página italiana llamada Yo estoy con Putin, donde se promovían noticias prorrusas y se hacían críticas al Occidente. La página, que ya no existe, compartió una cuenta de rastreo de Google con la página oficial de la campaña de Matteo Salvini, el vicepresidente y ministro del Interior de extrema derecha, y el político más poderoso de Italia.

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En ese momento, el equipo de campaña de Salvini admitió que un desarrollador web simpatizante del partido había construido ambas páginas, pero afirmó que ellos no tenían ninguna afiliación con el sitio a favor de Putin.

Ese mismo número de rastreo de Google está asociado con el sitio StopEuro, que hoy en día promueve noticias de medios informativos rusos y páginas vinculadas con el Kremlin que critican a la Unión Europea.

“El Kremlin ha empoderado y amplificado a otros actores veniales y antidemocráticos para acrecentar su influencia en Europa, creando un efecto de bola de nieve para sus propósitos antioccidentales”, sostuvo un cuerpo especial de la Unión Europea en uno de sus resúmenes recientes sobre la desinformación rusa.

En Alemania, el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (o AfD por su sigla en alemán), recibe un apoyo sólido tanto de los medios oficiales del gobierno ruso como de canales no oficiales prorrusos. Pero Jones, el exanalista del FBI, dijo que al parecer el Kremlin también amplificaba mensajes de los oponentes más reacios de la AfD, los antifascistas de izquierda. Eso acentuaría lo que según analistas es el verdadero interés de Rusia: sembrar la discordia política en las democracias, sin importar la ideología.

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Un ejemplo: los sitios web que promueven a quienes parecen ser dos grupos alemanes antifascistas, Antifa de Berlín Occidental y Antifa del Noreste, comparten el mismo servidor que usaron los “hackers” rusos que atacaron el Comité Nacional Demócrata durante la elección de 2016. La información de registro de uno de los sitios alemanes incluye un correo electrónico anónimo que también se usó para establecer un par de sitios rusos de robo de datos a organizaciones (fraude conocido como “spear phishing”).

Este mes, estas dos páginas incitaron a miles de seguidores de Twitter a acudir a una manifestación en contra de la AfD. La turbia combinación entre el contenido anónimo en línea y la acción de protesta directamente en las calles recuerda al 2016, cuando grupos rusos provocaron que la gente en Estados Unidos acudiera a manifestaciones que supuestamente apoyaban tanto a la policía como al movimiento Black Lives Matter.

Jones dijo que le preocupaba que estuviera sucediendo lo mismo en Alemania.

El grupo democrático Avaaz con tendencia de izquierda dijo que había identificado más de cien páginas de Facebook que coordinaban la publicación de artículos, memes y videos para apoyar causas populistas y de extrema derecha en Italia, incluido el partido de Mateo Salvini y el Movimiento Cinco Estrellas, su coalición en el gobierno. Durante los últimos tres meses, estas redes contaban con 18 millones de seguidores y 23 millones de interacciones con usuarios, de acuerdo con Avaaz.

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Al parecer muchas de las páginas se enfocan en música, deportes o viajes, pero mezclan un flujo de artículos provenientes de sitios noticiosos de ultraderecha. Una página, “I Valori Della Vita”, se presentó a sus 1,5 millones de seguidores como una página genérica de estilo de vida, pero compartía material del sitio de noticias de ultraderecha Leggilo.org de manera coordinada.

Los investigadores afirman que las tácticas de desinformación están cambiando junto con los hábitos digitales de las personas, que incluyen usar plataformas de mensajería como WhatsApp. En España, Avaaz identificó una campaña para diseminar información falsa de que el presidente del gobierno español Pedro Sánchez había acordado otorgarle la independencia a Cataluña. En Alemania, Avaaz encontró decenas de mensajes racistas y antiinmigrantes.

“La importancia de Europa es que es un banco de pruebas”, dijo Ben Nimmo, investigador principal del Laboratorio de Investigación Forense Digital del Atlantic Council donde se estudia la desinformación en Europa. “En realidad es un indicador de las diversas maneras en que la gente podría estar intentando entrometerse“.

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