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El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reconoció lo preocupante de la situación del empleo, pero insistió en comparar la subida del paro en Francia a causa de la crisis, del 20 por ciento, notablemente inferior que en otros países, en particular en EEUU y España.
"Un 20 por ciento (de incremento) es demasiado (…) pero hay que ver el contexto internacional" , y sobre todo que en el mismo tiempo el número de personas sin trabajo "se ha doblado en Estados Unidos", "se ha doblado en España", ha subido un 50 por ciento en el Reino Unido y un 32 por ciento en el conjunto de la zona euro, destacó Sarkozy.
El presidente francés, que pronunciaba un discurso en el que hacía balance de la reforma de los servicios administrativos del empleo -que supuso la fusión a comienzos de año en el Polo Empleo de los dos organismos existentes hasta entonces-, subrayó algunos elementos recientes a su juicio alentadores.
"Las destrucciones de empleo se han casi paralizado en el tercer trimestre" en Francia y mientras el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) auguraba en junio que este año se destruirían 700.000 puestos de trabajo, en sus previsiones actualizadas de octubre, había rebajado esa cifra a 600.000, comentó.
"Espero que al final sean todavía menos", apostilló Sarkozy antes de insistir en que en virtud de la acción de su Gobierno "todas las herramientas están en marcha" y además se han "descartado las malas soluciones", como el sistema de prejubilaciones.
"Rechazamos las prejubilaciones y pedimos a las empresas que mantengan a los empleados mayores" , y por eso se les han fijado objetivos cifrados de trabajadores de más de 55 años, con penalizaciones financieras para los que no las cumplan, indicó.
La tasa de empleo de los mayores de 55 años "progresa pese a la crisis", y eso es una muestra de que "el sistema funciona" , se vanaglorió el presidente francés, que comentó que gracias a los dispositivos de ayuda pública se han realizado 650.000 contrataciones.
El conservador Sarkozy también se apuntó la reglamentación internacional puesta en marcha por el Grupo de los Veinte (G20, países desarrollados y emergentes) para establecer límites a las remuneraciones de los directivos del sector financiero y los operadores de mercados.
Así señaló que fue por la ley francesa sobre esa cuestión que se elaboró antes del G20 celebrado en Estados Unidos por lo que "hemos conseguido hacerlos mover".
El jefe del Estado prometió ayudas a las regiones francesas que sufren reconversiones y que son más duramente golpeadas por el paro, pero serán temporales.
Según el director general del Polo Empleo, Christian Charpy, el paro va a seguir creciendo en Francia pero no se llegará a la cifra de tres millones de desempleados.
Charpy precisó que en septiembre estaban registrados en las oficinas del desempleo 2.574.900 personas que no tenían ningún trabajo y estaban buscándolo.