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El Operador del Sistema de Transmisión de Gas de Ucrania (GTSOU) advirtió que a partir de hoy dejaría de aceptar el gas ruso que transita por la frontera oriental, afectando la estación medidora de Sojranovka y la estación compresora de Novopskov (por donde circulan hasta 32,6 millones de metros cúbicos de gas por día), en la región de Lugansk. En consecuencia, el cierre podría provocar que cerca de un tercio del gas proveniente de Rusia no pueda circular a través del gasoducto.
Ahora bien, recientemente, se dio a conocer que Gazprom, el proveedor de gas natural de Rusia, “dejó de suministrar gas” al punto de tránsito de Sojranovka. “Gazprom cerró el grifo”, aseguró GTSOU. La empresa también explicó que Rusia redireccionó el gas destinado a transitar por Ucrania hacia las repúblicas separatistas del este, se lee en AFP.
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En el comunicado del GTSOU se especifica que la decisión de cortar el suministro del gas en el este ucraniano se tomó por “motivos de fuerza mayor”, pues, a causa de la invasión rusa, Ucrania no puede ejercer control operativo y tecnológico sobre la estación de Novopskov y otras instalaciones que se encuentran en territorio no controlado por Kiev. La interferencia de Rusia en los procesos tecnológicos y en la extracción de gas no autorizada han puesto en peligro la estabilidad y seguridad en las operaciones de todo el sistema de transmisión de gas de Ucrania”. Ante este panorama, la entidad aseguró que es posible “transferir temporalmente las capacidades no accesibles a otro punto de entrada, el de Sudzha, que se encuentra en territorio controlado por Ucrania”.
En declaraciones a la AFP, Svitlana Zalishchuk, una de las principales asesoras de la compañía energética estatal ucraniana Novopskov, dijo a la AFP que Rusia aumentó los volúmenes a través de Sudzha en un 15 %, pero advirtió que eso no es “suficiente” para compensar la caída a través de Sojranovka.
Aunque en los más de dos meses que lleva la guerra no se ha alterado el flujo de gas, los funcionarios ucranianos han alertado, en reiteradas ocasiones, sobre el riesgo en el que está la transmisión de este recurso. En una entrevista reciente, Yuriy Vitrenko, director ejecutivo de Naftogaz, la empresa energética nacional ucraniana que tiene el contrato de tránsito con Gazprom, dijo que las tropas rusas tenían la costumbre de entrar en las instalaciones de gas e intentar interferir con sus sistemas operativos, se lee en The New York Times. “Quieren controlarlo todo”, aseguró.
Ahora bien, Gazprom advirtió que no existe “ningún obstáculo para continuar el trabajo en el modo anterior” y aseguró no haber recibido “ninguna confirmación de circunstancias de fuerza mayor” por parte de Ucrania.
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