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Un fallo sin precedentes en la historia reciente de Egipto ha despertado la consternación mundial. En el Tribunal Penal de Minia, al sur de El Cairo, 529 partidarios del derrocado presidente Mohammed Mursi fueron condenados a pena de muerte el lunes. Este martes se inició el juicio contra otros 683, que muy seguramente tendrán una sentencia similar.
Las 529 penas capitales fueron sentenciadas por el asalto a una comisaría en agosto a la provincia sureña de Minia, en el que murió un coronel de policía. Dicho asalto, sin embargo, fue perpetrado como venganza de una matanza por parte del Ejército de cientos de seguidores islamistas de Mursi, el primer presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto.
La condena se da en el marco de una represión metódica contra los partidarios de Mursi y miembros de los Hermanos Musulmanes –organización que ha sido criminalizada en el país-, por parte de los militares que el 3 de julio derrocaron al expresidente.
La ONU dijo que esa condena masiva vulnera el derecho internacional: «El asombroso número de personas condenadas a muerte en este caso no tiene precedentes en la historia reciente. La imposición masiva de la pena de muerte tras un juicio que estuvo lleno de irregularidades de procedimiento viola el derecho internacional de derechos humanos», declaró un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville. «Un proceso masivo de 529 personas y que ha durado dos días no puede haber respondido a las exigencias más fundamentales de un proceso justo», añadió.
El portavoz criticó también que muchos acusados no estuvieran presentes en el juicio. De todos los condenados, sólo 153 están presos en Egipto y el resto prófugos. Apenas 17 personas fueron declaradas inocentes. Los acusados, en su gran mayoría ausentes, comparecen por su presunta implicación en actos violentos que causaron la muerte de dos policías en la gobernación de Minya, y de ataques contra bienes públicos y privados. Los hechos ocurrieron el 14 de agosto, el mismo día que el ejército y la policía mataron a más de 700 manifestantes pro Mursi en El Cairo.
Gamal Eid, un experto jurídico que dirige la Red Árabe para la Información sobre los Derechos Humanos, dijo que el veredicto es «una catástrofe, una mascarada y un escándalo que tendrá consecuencias para Egipto durante años». Los expertos en asuntos judiciales creen de forma unánime que las penas serán conmutadas o anuladas, ya que el tribunal no respetó ni el procedimiento ni los derechos más básicos de la defensa.
Entre los 683 miembros y partidarios de los Hermanos Musulmanes que fueron a juicio este martes está su guía espiritual, Mohamed Badía. Comparecen ante el mismo juez que el martes condenó a 529 personas y la causa del juicio es similar. El juicio fue boicoteado por los abogados defensores, que buscaban invalidar otra pena de muerte masiva.