Publicidad

Así trabajan los técnicos en planta de Fukushima

Un grupo de aproximadamente 50 expertos lucha contra el desastre apoyándose con agua de mar.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Mientras el pánico nuclear provoca escalofríos en todo el planeta, un puñado de medio centenar de valerosos hombres y mujeres permanece firme ante el monstruo de Fukushima, combatiéndole armados con agua de mar. Ante acontecimientos terribles, a menudo, los seres humanos encuentran dentro de sí una valentía que quizá en la vida cotidiana dudaron tener. Un grupo de ingenieros, técnicos, bomberos y operarios -muy conscientes del nivel de radiación y no obligados al sacrificio por una dictadura brutal- se interpone entre el desastre y el resto del mundo. En la madrugada del miércoles tuvieron que ser evacuados por unas horas debido al alto nivel de radiactividad.

Los nuevos problemas sufridos por la central nuclear japonesa elevaron la radiación a niveles dañinos para la salud. La empresa gestora de la planta decidió entonces evacuar la mayoría de los técnicos que intentaban mantenerla bajo control. De los 800 trabajadores que permanecían hasta entonces activos en la instalación, se quedó atrás un retén de unos 50.

Su esfuerzo consiste fundamentalmente en bombear agua de mar en los reactores fuera de control para contener el calentamiento de los núcleos. El terremoto y el tsunami inutilizaron los sistemas de refrigeración ordinario y de emergencia. Por tanto, actualmente se utilizan unas 14 bombas que han sido desplazadas hacia la planta.

El retén de técnicos, embutidos en trajes contra la radiación, desempeña las tareas externas en turnos, para reducir la exposición individual. En las pausas, se refugian en la central operativa, que goza de una particular protección contra la contaminación radiactiva. Las explosiones que afectan la planta van complicando aún más la tarea. Una quincena de técnicos han resultado heridos a causa de ellas. TEPCO, la compañía que opera la central, informó que barajaba empezar a utilizar también helicópteros para echar agua a uno de los reactores.

El escenario recuerda cada vez más el desastre de Chernobil. Al amanecer del 26 de abril de 1986, poco después del accidente, unos 600 hombres y mujeres trabajaban desesperadamente para enfriar el reactor y contener la radiación. De ellos, 28 murieron a los pocos días.

Entre 1986 y 1987, 226.000 personas, en su mayoría militares, fueron enviados por la URSS a trabajar en labores de contención en un radio de 30 kilómetros de la central. El número de víctimas causada por ese accidente es todavía objeto de controversia. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud limitó a medio centenar las muertes inmediatas, y a unas 4.000 los previsibles fallecimientos prematuros por cáncer. Otras instituciones elevan el balance mortal a decenas de miles.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido