Publicidad

Benedicto XVI ya envió el primer mensaje para su sustituto

Reconoció que reformas ordenadas desde la década de los 60 «no se han realizado».

AFP
14 de febrero de 2013 – 10:31 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El papa Benedicto XVI, que renunció a su pontificado, habría enviado el primer mensaje para su sucesor.

A unos 15 días de abandonar oficialmente el cargo, Benedicto XVI urgió a una «renovación» de la Iglesia al despedirse este jueves de cientos de párrocos y seminaristas tras haber denunciado la víspera con tono profético la hipocresía y las rivalidades que amenazan a la milenaria institución.

«Tenemos que trabajar para que se realice verdaderamente el Concilio Vaticano II y se renueve la Iglesia», dijo a los religiosos en la Sala Pablo VI del Vaticano.

Agotado, con ojeras y la voz ronca, el Papa, vestido con su tradicional sotana blanca, habló ante el clero de Roma de su pasado como teólogo y contó anécdotas relacionadas con el Concilio Vaticano II, en la década de los 60, en el que participó activamente, un evento considerado clave para la modernización de la Iglesia del siglo XX.

Para el Papa dimisionario, las reformas aprobadas entonces, su apertura al diálogo con el mundo, «no se han realizado». «La Iglesia no es una organización, jurídica ni institucional, sino una organización vital que está en el alma», explicó. «Somos la Iglesia, somos todos un cuerpo vivo, todos juntos, los creyentes», aseguró.

Además, los obispos unidos son la continuación de los doce apóstoles y «sustancialmente no se trata de poder». El primer jefe de la Iglesia en siete siglos que renuncia a su cargo considera que la visión actual que dan los medios de comunicación de la Iglesia, tan política, «ha creado muchos problemas, ha sido una calamidad», reconoció.

«Aún si me retiro estaré siempre cerca a todos ustedes y ustedes estarán conmigo aún si desaparezco del mundo», dijo el Papa que anunció el lunes inesperadamente su renuncia a partir el 28 de febrero, un gesto inédito en la historia de la Iglesia moderna.

«Debido a mi edad, no he preparado un gran discurso sino una charla«, reconoció.

Las palabras improvisadas de Benedicto XVI, quien no usaba anteojos, conmovieron a los asistentes, que lo ovacionaron en señal de admiración y respeto, vitoreando repetidamente al Papa. «En nombre de los sacerdotes de Roma le aseguramos al Papa que lo queremos y que nos comprometemos a orar por él», le dijo el cardenal italiano Agostino Vallini.

El papa Ratzinger, como suele ser llamado ahora por la prensa, entró apoyándose en un bastón, mientras los aplausos se mezclaban con el canto «Tu sei Petrus» (Tu eres Pedro). La víspera, sus palabras de condena a la Iglesia, a la que llamó a superar «hipocresías», «rivalidades» y «divisiones», fueron interpretadas como una referencia a las luchas internas por el poder y a las intrigas dentro del Vaticano que han marcado sus casi ocho años de pontificado.

Para muchos observadores y vaticanistas, esos escándalos jugaron un papel fundamental en la decisión de anunciar el lunes su intención de dejar de ser Papa. Benedicto XVI participó en las labores de preparación del Concilio Vaticano II entre 1962 y 1965 como «perito» del cardenal alemán Joseph Frings, entre los purpurados más progresistas y que pedía profundos cambios dentro de la Iglesia.»Los seminarios y conventos están cerrados, la liturgia banalizada», denunció el pontífice saliente ante los religiosos tras reconocer que los textos del Concilio fueron mal interpretados y deformados.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido