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El presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, y el canciller de Venezuela, Elías Jaua, encabezaron este miércoles un acto del partido de Gobierno en el que aseguraron que el chavismo está unido, al tiempo que pidieron a sus militantes tener cuidado con mensajes desmoralizadores que surgen de sus mismas filas.
«Pónganse a creer señores de la amargura (oposición) que ustedes van a llegar a la Presidencia de la República pensando que el chavismo se va a dividir, están bien pelaos, el chavismo va a seguir unido hoy, mañana y siempre», dijo Cabello en un acto del Partido Socialista (PSUV) en Caracas, transmitido por el canal estatal VTV.
El también vicepresidente del PSUV indicó que la oposición «se pone a sacar cuentas» y a decir que «está dividido el chavismo» porque «alguien» dijo «dos o tres cosas», alegó, en clara alusión a las fuertes críticas que se han dado recientemente en el seno del chavismo a la gestión de Gobierno de Nicolás Maduro.
Más temprano, desde otro acto que encabezó en el suroeste del país, Cabello afirmó que los «grupitos» le han hecho daño a la Revolución Bolivariana y llamó a eliminarlos de una vez y cerrar filas en torno al grupo de Hugo Chávez y de Maduro.
Jaua, por su parte, pidió a los militantes del chavismo en el acto de Caracas tener cuidado «con la confusión» y los «mensajes desmoralizadores».
«Esto tiene que ser un elemento importante del debate, porque uno ve a veces con sorpresa, que compañeros, cuadros, incluso de la dirección nacional, dando argumentos para decir que el modelo socialista que comenzó a construir Chávez ha fracasado, que no lo hemos hecho bien», dijo.
«Por eso, cuidado con los mensajes desmoralizantes y desmoralizadores de gente que a veces se desconecta de ustedes, del pueblo», reiteró.
Jaua dijo, además, que el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) dejó al chavismo «una plataforma para construir un modelo económico socialista productivo» y, aunque «el enemigo» dice que «el socialismo fracasó», este modelo «apenas ha empezado a instalarse en la sociedad venezolana».
Hace dos semanas el exvicepresidente de Planificación Jorge Giordani criticó duramente a Maduro por su gestión económica y falta de liderazgo, al tiempo que se preguntó por la falta de responsables por el escándalo del fraude de 20.000 millones de dólares al Estado a través de «empresas de maletín».
Voces como las del exministro de Electricidad y miembro de la Dirección Nacional del PSUV Héctor Navarro pidieron responder a las críticas, aunque esta solicitud le valió la suspensión del partido.
Maduro afirmó en medio de esta situación que no hay excusa para «traicionar» el proyecto revolucionario y criticó los «grandes egos» de algunos «compañeros».
Los dirigentes del chavismo se han desplazado por diferentes ciudades del país en los últimos días para convocar a sus militantes al III Congreso del PSUV que se realizará entre el 26 y el 29 próximos, el primero desde la muerte de Chávez en marzo del año pasado.
De ese evento saldrá un nuevo presidente y las líneas políticas de la organización política para los próximos años.