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Huir de la guerra
La mayoría de los migrantes que están llegando a Europa vienen de Siria y Libia, huyendo de los conflictos armados en estos países. Otros tantos huyen de la violencia y la pobreza en otras regiones de África.
Siria: Como resultado de la guerra civil que estalló en 2011, los países vecinos han recibido más de 4 millones de refugiados sirios. La infraestructura y los recursos para atenderlos son insuficientes, por lo que muchos deciden migrar a Europa, aunque allá encuentran fronteras cerradas.
Libia: Después de que la OTAN apoyara a los rebeldes que asesinaron al exdictador Muamar Gadafi en 2011, Libia quedó sumida en conflictos tribales y territoriales y en una falta de control sobre sus fronteras, lo cual facilita la operación de redes de tráfico ilegal. A raíz del conflicto, por lo menos un millón de habitantes se han arriesgado a cruzar el mar Mediterráneo para intentar llegar a Europa. De Libia no sólo parten libios, sino sirios (43 %), afganos (12 %), eritreos (10 %), nigerianos (5 %) y somalíes (3 %).
Expertos señalan que la ruta del Mediterráneo Central, que toman los que salen de Libia, sería la más mortífera. La de Grecia y Balcanes, que es la de quienes salen de Siria, sería la más numerosa.
La llegada
Los que salen de Libia y Siria llegan principalmente a las costas de Grecia, Italia y otros países que usan como tránsito para alcanzar el occidente de Europa.
Grecia: Más de 245.000 refugiados han llegado a este país en 2015. Acnur estima que cada día llegan mil refugiados desde la costa turca a las islas griegas del mar Egeo. Los sirios representan hasta el 80% de los que desembarcan en Grecia; de ellos la mitad son mujeres y niños últimamente.
Italia: Recibe principalmente migrantes procedentes de Libia. El gobierno italiano ha sido fuertemente criticado por su postura ante la migración: desactivó la operación Mare Nostrum, con la cual se había salvado a 150.000 refugiados en el mar. Organizaciones humanitarias crearon un plan alterno para atender refugiados y han salvado por lo menos 5.000 personas. Durante 2014, 170.000 migrantes y solicitantes de asilo llegaron a Italia por mar.
Serbia: Tiene actualmente 7.800 refugiados y cada día entran 3.000 más. Según el Gobierno, hay 8.000 personas en su territorio esperando ir a la Unión Europea.
Hungría: Vive un éxodo masivo de migrantes. Cientos de personas emprendieron ayer desde Budapest una marcha hacia la frontera con Austria, a casi 200 kilómetros. La razón: los centros de acogida no dan abasto y las autoridades les impiden utilizar el tren hasta Alemania. Son sirios en su mayoría.
Según Acnur, 150.000 o más migrantes han entrado a Hungría. Los cinco campos de acogida húngaros sólo tienen capacidad para un máximo de 8.000. Cada día entran entre 2.000 y 3.000 más. Se calcula que 80.000 personas podrían buscar asilo en este país centroeuropeo en 2015, frente a los 28.000 de 2014.
Austria: El Gobierno aumentará hasta 380 millones de euros el presupuesto para alojar, alimentar y garantizar la salud a quienes piden asilo. En agosto pasado, la policía austríaca encontró entre 20 y 50 cadáveres de refugiados dentro de un remolque estacionado al borde de la frontera con Hungría.
Destino final
La mayoría de migrantes buscan llegar a países como Alemania, Francia, Reino Unido, Suiza o Noruega.
Alemania: En lo transcurrido de 2015, son 413.535 las personas que han pedido asilo en este país. La cifra es cuatro veces mayor que la del año pasado.
Reino Unido: Pese a las promesas del primer ministro británico, David Cameron, de implantar medidas de castigo tanto a los inmigrantes ilegales como a los locales que les ayudan, este país ha tenido en el último año el mayor saldo migratorio desde que hay registros. Debido a la presión interna, el primer ministro anunció ayer que aportará US$150 millones para paliar la “crisis humanitaria” siria y acogerá a miles de refugiados más.
Unos 5.000 sirios recibieron asilo político en el país desde 2011.
Francia: Junto al Reino Unido se encuentran bajo presión para hacer frente a la crisis migratoria en la ciudad francesa de Calais, desde donde miles de personas tratan diariamente de entrar al Eurotúnel en un intento de llegar a Inglaterra. Unos 4.000 migrantes procedentes de Oriente Medio, Asia y África viven actualmente en un campamento del lado francés del Eurotúnel.
El plan franco-alemán: Ante la falta de consenso y la inacción del bloque europeo, los gobiernos de Alemania y Francia propusieron en Bruselas un mecanismo “permanente y obligatorio” para el reparto de refugiados por todos los países europeos, aunque evitan hablar de “cuotas”. Los puntos básicos de este plan se resumen en que “Europa debe proteger a aquellos para quienes la UE es la última esperanza”; que los migrantes económicos se les debe enviar a sus países de origen “con dignidad”; que Europa debe ayudar a los países afectados por el masivo desplazamiento de refugiados y proteger a estos, porque hoy sólo cinco países tienen al 70% de los refugiados; y que se debe reforzar la lucha contra los traficantes de seres humanos y poner medios para evitar desplazamientos peligrosos en los países de origen de los migrantes.