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El saldo trágico hasta ahora es de más de 280 muertos y mil heridos. El terremoto más fuerte de los últimos tiempos en el Sur de Asia se cebó con Pakistán y Afganistán, en donde se produjo el mayor número de víctimas. Dos países golpeados por la guerra y el terrorismo y en donde el talibán –el movimiento político-militar-religioso que gobernaba el 90% de territorio afgano antes de la invasión estadounidense de 2001 que permitió el crecimiento de Al-Qaeda– han vuelto a ser los protagonistas.
Según un informe de la Misión de la ONU en Afganistán (Unama) publicado en octubre señala que la explosión de violencia que ha vivido Afganistán en 2015 es por cuenta de la violencia contra civiles por parte de los talibán. Este año el sur y el este de Afganistán se convirtieron en el blanco de los talibán, que iniciaron una ofensiva siete meses después de la que OTAN pusiera fin a su misión de combate. Los talibán actúan también en Pakistán a donde huyeron durante la guerra y en donde establecieron también su imperio de terror.
Crearon el Movimiento Talibán de Pakistán (TTP) que actúa en Peshawar, en donde han muerto más de un centenar de personas en gravísimos atentados. El TTP agrupa a decenas de facciones yihadistas armadas que pretenden establecer un Estado islámico y que luchan contra el gobierno pakistaní. Nació en 2007 y ha tomado fuerza este año cuando la violencia ha ido en aumento. En 2014 se registraron más de 1.700 ataques, 61% reivindicados por el TTP y sus aliados. Este año los ataques fueron en aumento.
Con un panorama tan complejo el terremoto golpeó zonas bajo control talibán, lo que según organizaciones humanitarias, complica la asistencia, aunque los insurgentes aseguraron que contribuirían para que la ayuda llegara a los afectados e incluso podrían detener los combates.
El jefe del Consejo Provincial de Badakhstan, Abdullah Naji Nazari, donde se produjo el epicentro, le aseguró a Efe que en varios distritos de la provincia no hay información. “En las áreas bajo control talibán se perdió el contacto”. “El mayor problema y la preocupación en la asistencia a las víctimas en esa zona es que el gobierno pueda llegar a ella”, subrayó Nazari. “La mayoría de zonas alrededor del epicentro son inseguras, por eso no sabemos qué pasó allí”, agregó.
Los talibán controlan los distritos de Wardooj, Yamgan o Juram. El portavoz de los talibán afganos, Zabihullah Mujahid, declaró que “todos los equipos de rescate y ayuda, las organizaciones benéficas, no tendrán problema”. “Trataremos de para los combates y nuestras operaciones en todas esas zonas”, añadió. Los insurgentes también controlan las provincias de Kunar, Nuristán, Badakshan, Baglam y Laghman. El saldo hasta ahora esa de más de 280 muertos y mil heridos.