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A cuatro días de que 3,4 millones de nicaragüenses elijan su próximo presidente, el actual mandatario, Daniel Ortega, se perfila como favorito para gobernar por tercera vez, en medio de las críticas de la oposición, que tilda su candidatura de fraudulenta e inconstitucional, y de la vigilancia de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea.
Las críticas de la oposición, a las que se ha sumado el gobierno de Estados Unidos, radican en que el presidente de 66 años gobernó desde 1985 hasta 1990, volvió al poder en 2007 y ahora aspira a un tercer mandato, lo cual no era admisible en la Constitución, que prohibía ocupar la Presidencia más de dos veces y en dos periodos consecutivos. Pero el año pasado una polémica decisión de la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto esta disposición y permitió la reelección presidencial sucesiva.
Ortega fue inscrito por el revolucionario Frente Sandinista de Liberación Nacional y lidera los últimos sondeos con un 48% de intención favorable. Lo sigue el empresario de la radio Fabio Gadea, quien a sus 79 años encabeza la alianza del Partido Liberal Independiente (PLI) y tiene cerca del 33% de intención.
Conocido como el cuentacuentos de la radio nicaragüense, Gadea cerró su campaña el pasado fin de semana en Managua, donde, además de prometer un gobierno para todos y empleos dignos para la juventud, criticó al Consejo Supremo Electoral (CSE) por favorecer al Frente Sandinista y advirtió que un alto porcentaje de la población no cuenta con su documento de identidad para votar. Además, acusó al CSE de negarle cédulas a sus partidarios y de entregarlas a los sandinistas. El CSE por su parte admitió que faltan 30 mil cédulas por entregar y que tiene hasta el viernes para distribuirlas.
El fin de semana también cerró campaña el liberal Arnoldo Alemán, consuegro de Gadea y candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Alemán gobernó Nicaragua desde 1997 hasta 2002, luego pagó 20 años de cárcel por fraude y otros cargos de corrupción. Ahora cuenta con un 11% de intención favorable. De unirse a su consuegro, Alemán podría poner en peligro la elección de Ortega. Sin embargo, acusa a Gadea de inexperiencia política y de ser demasiado viejo para gobernar.
El internacionalista y exembajador de Nicaragua en España, Jorge Salaverry, ha indicado que en la historia nicaragüense “el liberalismo unido es invencible; dividido es perdedor”. Cuenta que en 1996 y 2001 el liberalismo unido en el PLC triunfó . Pero en 2006 perdió porque Eduardo Montealegre, candidato liberal a la Presidencia ese año, destruyó la unidad del partido y como resultado ganó Ortega. Esta vez, Montealegre ahondó la división, “lanzando con calculada irresponsabilidad la candidatura de Gadea ¡en contubernio con un grupito de sandinistas! ”.
Ortega se alimenta de esa división y aumenta su popularidad de cara a los comicios. Las políticas de asistencia a los pobres que implementa desde que llegó al poder por segunda vez en 2007, cuando logró la millonaria cooperación de Venezuela para programas sociales, lo tienen como el favorito de las clases bajas.
El pasado lunes Ortega entregó 10.545 títulos de propiedad, con los que completó la legalización de 140 mil propiedades prometidas a ciudadanos de bajos recursos de Managua que desde hace una década viven con el temor de ser expulsados por falta de esos títulos. El mandatario anunció que, si gana los comicios del domingo, continuará el proceso de legalización de propiedades y “haciendo del país un modelo de solidaridad” con los pobres, que representan cerca del 43% de la población.