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El jefe de la División de Investigación de Tráfico Ilícito de Drogas, César Cortijo, dijo que el pasado 15 de marzo el personal de seguridad del aeropuerto internacional de Lima detectó que las bolsas con las frazadas sucias que pasaban por las fajas de embarque hacia las bodegas tenían más peso que lo normal.
Al investigarse los hechos se descubrió que había más de 30 paquetes con la sustancia ilícita camuflada entre las mantas. Una vez iniciadas las investigaciones, la Policía detuvo a cinco trabajadores de distintas empresas que operan en el principal terminal aéreo de Lima, precisó el coronel Cortijo.
Los capturados son Hilario Clemente Ostos, jefe de operaciones de Lima Airport Partners (LAP), Manuel Piscoya Llontop, también empleado de LAP, Luis Romero Collantes y Roberto Bazán Mazuelos, trabajadores de Swiss Sport, y el encargado de limpieza, Víctor Elías Jaico.
De acuerdo a la Policía local, la mafia estaba encabezada por otro trabajador de la compañía Swiss Sport, Miguel Aguilar Villanueva, que aún no es encontrado por los custodios.
Esta incautación siguió a otra a finales de febrero, cuando las autoridades hallaron unos 3 kilogramos de cocaína en uno de los carros que utilizan las azafatas para servir comida y que iba a ser embarcado en un vuelo de KLM con destino a Ámsterdam.
“La única relación entre ambos casos es que la droga ingresó por la puerta lateral del aeropuerto”, acotó el coronel Cortijo, quien sospecha de que una organización internacional esté detrás de estos envíos de droga.
Por su parte, el jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía (Diranpro), general Miguel Hidalgo, estimó que el cartel de Sinaloa sería el que está detrás de esta banda peruana, según la información recibida de México.
Hidalgo agregó que en España también se ha descubierto que las mafias del narcotráfico usan a trabajadores del aeropuerto de Barajas (Madrid) para recibir o enviar droga desde sus instalaciones.
Este año, en el aeropuerto limeño, se incautaron cerca de 400 kilos de cocaína, la mayoría trasladada por turistas, mientras que en 2007 se decomisaron unas cuatro toneladas de esa droga, precisó el coronel peruano.