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La canción de Paolo Conte fue las más coreada en las calles romanas durante este fin de semana, donde miles de italianos marcharon para manifestar su apoyo a la moción de censura presentada por su ex aliado y ahora líder del partido Futuro y Libertad (FLI), Gianfranco Fini, en contra del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, que será votada este martes por la Cámara de Diputados.
Il Cavaliere y su entorno saben que esta semana es crucial y es por eso que durante el fin de semana también organizaron movilizaciones en apoyo al gobierno en Milán, en las cuales el propio Berlusconi hizo un llamado a la unidad al asegurar que “el país necesita estabilidad y continuidad de gobierno, y no una crisis de salida incierta”".
Y es que por primera vez, desde su llegada al poder, Berlusconi está realmente contra las cuerdas, ya que a primera vista no cuenta con el número suficiente de votos para que la corporación rechace la iniciativa, ya que desde agosto, debido a la pelea con Gianfranco Fini y que terminó con la escisión de su partido político Pueblo de la Libertad, no cuenta con la mayoría en el Cámara de Diputados.
Es por eso que el discurso que este lunes dará ante el Senado será de vital importancia para él, porque esta será su última oportunidad para cooptar los votos indecisos y desactivar los ataques de sus opositores, quienes desde ya aseguran que cuentan con 317 votos contrarios al gobierno de Berlusconi en una cámara baja conformada por 630 diputados, con lo que superarían la mayoría necesaria, que es de la mitad más uno.