Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Fue justamente durante una ceremonia en la Universidad de Tucson, dedicada a homenajear la memoria de las seis víctimas mortales que dejó el tiroteo perpetrado por el joven Jared Lee Loughner, que Obama hizo el anuncio: Giffords había abierto los ojos.
A la buena noticia siguió una aún mejor. El doctor Michael Lemole, neurocirujano del Centro Médico de la Universidad de Arizona, donde se recupera la paciente, afirmó en rueda de prensa que la congresista demócrata ya “mueve ambas piernas y brazos”. Sin embargo, también advirtió que “estas reacciones suponen un gran esfuerzo”, por lo que sería normal que lleguen momentos en los que vuelva a quedar inconsciente.
El discurso pronunciado por Obama en la ceremonia de homenaje recibió el apoyo del auditorio en la Universidad de Tucson y elogios de la prensa, que lo calificaron como sobrio y emotivo. El presidente invitó a no utilizar la masacre “para volvernos los unos contra los otros” e invitó a los ciudadanos a comunicarse “de manera que sane, no que hiera”. Dos alusiones que respondían a las acusaciones que sostienen que la matanza fue producto de la retórica agresiva del movimiento ultra conservador Tea Party en contra los miembros del Partido Demócrata.