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La compañía rusa Rusal, uno de los mayores productores de aluminio del mundo, perdió casi la mitad de su valor en Bolsa tras ser golpeada por la nueva tanda de sanciones de EEUU y se encuentra al borde de una suspensión de pagos. Las acciones del gigante del aluminio, que informó su condición en un comunicado, cayeron 49% en la Bolsa de Hong Kong.
A la vez, en la Bolsa de Moscú los títulos de Rusal se desplomaron un 46,9 %. La compañía controlada por el multimillonario ruso Oleg Deripaska evalúa el impacto de las sanciones de EEUU, anunciadas el pasado 6 de abril, que podrían resultar en una «quiebra técnica», según Rusal.
«Estamos estudiando las consecuencias de la posible insolvencia técnica en la posición financiera del grupo», indica el comunicado. A la vez, se agrega que a día de hoy la compañía «está cumpliendo con sus obligaciones de crédito».
Rusia consideró el lunes como «escandalosas» las nuevas sanciones estadounidenses adoptadas el viernes pasado contra empresarios, funcionarios y empresas rusas que provocaron un movimiento de pánico en la bolsa de Moscú. «Esta historia es escandalosa a la vista de la ilegalidad (de las sanciones), de la violación de todas las normas», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
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No obstante, se adelanta que las restricciones anunciadas por el Departamento de Tesoro de Estados Unidos «es muy probable» que tengan consecuencias «negativas» sobre las futuras actividades del gigante del aluminio. Esta mañana también bajaron un 25 % en la Bolsa de Moscú las acciones del grupo En+, cuyo mayor accionista es Deripaska. El Gobierno ruso, a su vez, prometió hoy su apoyo a las empresas afectadas por las sanciones de EEUU.
«Siempre tratamos con mucha atención nuestras compañías principales con miles de trabajadores, son puestos de trabajo muy importantes para el país. Y ahora, al empeorar su situación, también lo haremos», prometió el viceprimer ministro de Rusia, Arkadi Dvorkovich.
Deripaska, dueño de dos gigantes del aluminio, Rusal, y del níquel, Nornickel, y del mayor fabricante ruso de autobuses, GAZ, ya es investigado en EEUU como parte de la llamada trama rusa por sus supuestos lazos con Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump.
Además de Deripaska, en la lista de sancionados por EEUU, entre empresas e individuos, figuran Kirill Shamalov, yerno de Vladímir Putin y uno de los principales accionistas de la empresa energética Sibur; Viktor Vekselberg, presidente de Renova, Suleimán Kerímov, que controla la compañía extractora de oro Polyus, o Vladímir Bodgánov, director de la petrolera Surgutneftegaz.
Entre los altos funcionarios figura Alexéi Miller, estrecho aliado de Putin y jefe del consorcio gasístico Gazprom; Nikolái Pátrushev, secretario general del Consejo de Seguridad; o Andréi Kostin, director del banco VTB. Los sancionados -siete oligarcas y 17 funcionarios- verán congelados sus activos bajo jurisdicción estadounidense.