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El Gobierno británico confirmó que se ha gastado casi 18.000 libras (unos 21.500 euros) en comprar vinos para sus bodegas desde las pasadas elecciones generales del 6 de mayo, de las que surgió la actual coalición conservadora-liberaldemócrata.
Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores indicó que se ha invertido esa cantidad para ampliar y mejorar la colección de vinos que se utilizan en compromisos oficiales.
Aunque los datos han sido difundidos hoy, el secretario de Estado del Foreign Office, Henry Bellingham, ya informó al Parlamento en mayo pasado sobre esa inversión.
Dijo entonces que el departamento de Hospitalidad del Gobierno, que gestiona las bodegas, había gastado casi 18.000 libras en nuevos vinos, lo que eleva a 864.000 libras (más de un millón de euros) el valor total de las reservas.
Tom Watson, ex secretario de Estado laborista, criticó hoy ese gasto en un momento en que se habla de congelar sueldos y pensiones en el sector público, y reclamó al Ejecutivo que se venda la bodega entera para recaudar fondos y demostrar que "estamos en esto juntos".
En su nota a la Cámara de los Comunes, Bellingham precisó que, además de los vinos que se compran puntualmente para ocasiones, el departamento de Hospitalidad, dependiente del ministerio de Asuntos Exteriores, compra botellas para tener almacenadas "dos o tres veces al año".
El secretario de Estado explicó que el vino se compra joven y cuando acaba de salir al mercado minorista, para conseguir un mejor precio.
Bellingham también explicó que entre 2009 y 2010 se habían hecho compras por 80.662 libras, un 30 por ciento menos de lo que se gastó el ejercicio anterior.