Publicidad

Ira contra los más pequeños en China

Entre abril y mayo, 17 menores de edad han sido asesinados y 80 heridos. Los colegios son el blanco más común.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La policía china lo identificó como Wu Huanmin, pero para los pobladores de Hanzhong se trataba de un hombre loco, el más loco de la provincia de Shaanxi. No han sido públicos los detalles que lo llevaron ayer a suicidarse después de regresar a su hogar con las manos untadas de sangre. Sin embargo, no faltó ninguna línea en el relato para contar su última voluntad: atacar con un cuchillo de carnicería a los niños de una escuela. Mató a cinco niños, dos niñas, una profesora y dejó heridos a 12 pequeños más.

De los ataques contra niños no se hablaba desde el 30 de abril, cuando un granjero de Shandong atacó con un martillo a los estudiantes de un jardín infantil, hirió a cinco y entre gritos se prendió fuego. Pero dos días antes de que el granjero abandonara sus cultivos y atacara, fue en una escuela de la provincia de Guangdong donde apareció la ira adulta.

Un profesor que había cesado sus actividades por culpa de una incapacidad médica atacó a 15 niños y a un adulto de la escuela del poblado de Leizhou, la misma en la que días antes impartía lecciones. Su arma era un cuchillo de hoja larga. Ese día, mientras los niños eran trasladados a centros asistenciales, en una prisión de la ciudad de Nanping, el médico Zheng Minsheng, de 42 años, era fusilado. Su pecado: haber asesinado a puñaladas a ocho niños de un colegio en la provincia de Fujian el 24 de marzo pasado.

Al día siguiente, el 27 de abril, regresó el terror a las escuelas. De nuevo con arma blanca, un hombre lastimó a 29 niños y a tres adultos en Taixing, un ataque similar al que se había presentado el día 13 en una guardería de Sichuan, pero con un saldo trágico menor: el asaltante asesinó a un menor de edad e hirió a tres más.

“Efecto imitación puede ser la causa de la oleada violenta”, dice para la BBC Ji Jianlin, profesor de psicología de la Universidad Fudan de Shanghái. “Los ataques comparten una característica en común: todos son efectuados por personas resentidas con la sociedad que intentan vengarse atacando a los más jóvenes y vulnerables”. Dicen los especialistas que el vertiginoso crecimiento de China en los últimos 20 años, acompañado de desigualdad social y la filosofía del éxito económico, estableció un escenario en el que reina la frustración.

El gobierno chino ha anunciado diligencia para resolver estos casos y evitar réplicas. No obstante, la llaga de la desprotección infantil en China está abierta desde hace tiempo. En 2005 un estudio financiado por la Unicef llamó la atención: entre 3.577 estudiantes, sólo el 25% de ellos había estado libre de maltrato. El 54,6% confesó haber sido golpeado de forma grave, el 35,9% humillado y maltratado psicológicamente y el 13,8% afirmó haber sufrido algún tipo de abuso sexual. Los índices lucen un tanto más preocupantes si se tiene en cuenta una investigación del año pasado en la cual se sostiene que 173 millones de adultos en China padecen algún tipo de problema mental y el 91% de ellos nunca ha recibido tratamiento.

Por ahora, Zhou Yongkang, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, se limitó a decir que la prioridad  es  emprender acciones con rapidez para reforzar la seguridad en las escuelas y jardines infantiles.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido