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Hillary Clinton, designada secretaria de Estado por el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, defendió el martes ante el Senado un nuevo curso en política exterior que permita mejorar la imagen del país con una “combinación inteligente” de diplomacia y defensa.
Así lo dijo el martes en la audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que podría someter a votación su nombramiento el próximo jueves. Tan pronto reciba el visto bueno del citado comité, Clinton podrá ser confirmada por el pleno de la Cámara Alta.
La ex primera dama fijó como prioridades mejorar las relaciones con Rusia y China, presionar a Irán para que abandone su programa nuclear y que E.U. ostente el liderazgo mundial en la lucha contra la crisis financiera y contra el cambio climático.
La próxima jefa de la diplomacia estadounidense está decidida a crear nuevas alianzas en todo el mundo porque, según aseguró, el país no puede resolver las cosas solo, pero “el mundo no las puede resolver sin E.U.”.
“Debemos usar lo que se ha denominado como poder inteligente, toda la amplia gama de herramientas a nuestro alcance. Con un poder inteligente, la diplomacia estará a la vanguardia de nuestra política exterior”, dijo Clinton.
La todavía senadora demócrata por Nueva York afrontará serios desafíos diplomáticos, como el que presenta la reciente crisis en la Franja de Gaza o las tensiones entre India y Pakistán. Al igual que Obama, Clinton ha insistido en que redoblará los esfuerzos para la estabilización de Afganistán y presionará a Pakistán para que elimine los refugios que el grupo terrorista Al Qaeda ha encontrado en su territorio.
Ambos respaldan también el cierre de la prisión de Guantánamo, en Cuba, y la expansión del ejército de Tierra y la Marina. Los dos comparten, además, la opinión de que el gobierno del actual presidente George W. Bush no valoró la diplomacia internacional.
“La política exterior debe basarse en un matrimonio de principios y pragmatismo, no en una rígida ideología”, afirmó Clinton, quien solicitó un mayor presupuesto para el Departamento de Estado y la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional.
Clinton enfrentó una audiencia de confirmación sin tropiezos, aunque algunos legisladores temen que las actividades internacionales de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, que incluyen recaudaciones de fondos, le generen problemas éticos. Este debate, sin embargo, pareció quedar terminado cuando el ex mandatario publicó la lista de sus donantes y se comprometió a mantenerse alejado de las funciones de su esposa.
En el umbral del puesto de jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary tiene las cualidades necesarias para ocupar el cargo. Así lo dijo el senador demócrata John Kerry, presidente de la comisión, quien al abrir la audiencia aseguró que la mayoría de legisladores la consideraban “extraordinariamente capaz e inteligente”.
En sus declaraciones inaugurales el senador Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el panel, elogió a Clinton, a quien consideró plenamente capacitada para el cargo y cuya presencia en el Departamento de Estado podría abrir nuevas oportunidades para la diplomacia nacional, incluyendo la posibilidad de mejorar la imagen de Estados Unidos en el mundo”.