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El acto se desarrolló en el cuartel general de ese cuerpo, en la localidad fronteriza de Nakura, en el sur del país, y estuvo encabezado por el jefe de la FINUL, el general Claudio Graziano, y su adjunto, el general Apurba Bardalei.
“Los sacrificios no han sido en vano”, sino que “alientan a continuar la búsqueda de la paz y la estabilidad” en el Líbano, afirmó el general Graziano en la ceremonia, a la que asistieron también oficiales de las fuerzas de seguridad libanesas, religiosos y autoridades civiles.
“Prometemos que continuaremos trabajando juntos para contribuir al establecimiento de la paz y de los derechos humanos en el Líbano y en todas las partes del mundo”, añadió.
Durante la celebración se rindió homenaje a los “cascos azules” de la FINUL muertos en el Líbano, que ascienden a 274 desde el despliegue de esta fuerza en el sur del país, en 1978.
El general italiano recordó que hay más de 100 mil cascos azules de 120 nacionalidades desplegados en zonas de conflicto en todo el mundo y que 13 mil de ellos prestan servicio en la FINUL.
Paralelamente a esta celebración general, cada batallón organizó en el área bajo su jurisdicción diversas actividades para los niños, como juegos y concursos de dibujo en torno al Día Internacional de la Paz, que se recordó en todo el mundo ayer.
La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Internacional de la Paz en 1981 y veinte años después estableció que el 21 de septiembre fuese el día de “cese del fuego y de no violencia a nivel mundial”, y recomendó la organización de actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública en esta fecha.