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Entre las firmantes figuran la vicepresidenta primera del Ejecutivo español, María Teresa Fernández de la Vega, y la ex ministra de Exteriores Ana Palacio, así como diversas representantes de otros gobiernos.
La resolución 1.325 de la ONU ya prevé un trato especial a las mujeres en caso de conflicto, pero el objetivo ahora es garantizar su cumplimiento, explicó la Comisión Europea (CE) en un comunicado.
La propuesta de las líderes es convocar una conferencia ministerial en 2010, en el seno de Naciones Unidas, para reforzar el papel de la mujer en la resolución de conflictos, así como acabar con su vulnerabilidad ante las amenazas de seguridad.
Además, quieren fomentar el diálogo con todos aquellos gobiernos y líderes que no valoran la contribución de las mujeres en la toma de decisiones. La iniciativa, impulsada por la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, ha sido secundada por personalidades como la vicepresidenta española del Gobierno, la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, y la primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko.
La resolución 1.325 también hace mención a la necesidad de proteger a las mujeres contra la explotación sexual e iniciar procesos legales para castigar estas prácticas.
“Es inaceptable que en el siglo XXI estemos presenciando un incremento de las violaciones y otras formas de violencia sexual, utilizadas para humillar, dominar, intimidar y dispersar miembros de una comunidad o grupo étnico”, reza la carta.
Así mismo, las dirigentes insisten en que a lo mucho que ya ha conseguido la ONU en materia de derechos de la mujer habría que añadir una respuesta más contundente contra los abusos.