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«Margen Protector», la ofensiva israelí contra el movimiento islamista Hamás prometía desde un principio ser cruenta. De hecho, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó los negros augurios al asegurar que se prevé una campaña bélica «concienzuda, larga, continua y dura».
Hoy el panorama en Palestina es desolador, han sido cientos los ataques y decenas las personas muertas, entre estas siete niños y un abuelo de más de 80 años, en medio de la operación militar. Es por ello que el embajador de Palestina en España, Musa Amer Odeh, ha pedido que se cree una misión de «cascos azules» para Palestina como medida de protección de la comunidad internacional ante la agresión israelí en la Franja de Gaza y la ocupación de Cisjordania.
«Igual que Naciones Unidas destina misiones de paz a muchas partes, ¿a qué espera la ONU para enviar cascos azules a Palestina?», cuestionó el diplomático en el marco de una rueda de prensa en Madrid. Amer Odeh se refirió a la escalada de tensión en la zona, entre dos contendientes que definió como «la parte débil (los palestinos) y la quinta potencia militar del mundo (Israel)».
En total, 38 palestinos han perdido la vida en bombardeos de la aviación y la artillería naval israelí desde que el martes el Ejército emprendió la operación «Margen Protector» contra el lanzamiento de cohetes desde Gaza.
Milicianos palestinos lanzaron en la noche de este miércoles 45 cohetes contra diversas ciudades del centro y el sur de Israel, algunos de los cuales llegaron a lugares tan alejados de Gaza como Hedera y Jerusalén, sin causar víctimas.
La aviación y la marina israelí respondieron atacando 160 posiciones islamistas en la Franja, en ataques nocturnos que causaron seis muertos. Por su parte Israel parece no querer dar marcha atrás prometiendo este miércoles intensificar su ofensiva contra el movimiento islamista.
«Hemos decidido intensificar los ataques contra Hamas y las otras organizaciones terroristas en Gaza», declaró el primer ministro israelí, después de que la aviación de su país bombardera unos 550 objetivos como parte de la operación «Barrera de protección».
Por otra parte la comunidad internacional se ecneutra preocupada después de que el gobierno israelí autorizara la movilización de 40.000 reservistas para una posible operación terrestre. «El ejército está preparado para cualquier eventualidad», añadió Netanyahu, en un comunicado de su oficina publicado después de una reunión con los mandos de la Defensa en el sur del país.
El jefe de gobierno prometió que «Hamas pagará un precio alto por disparar cohetes contra ciudadanos israelíes. La seguridad de los ciudadanos de Israel es lo primero y lo más importante». Pero Israel no pelea solo, Hamas ha prometido desatar un “infierno”, caos que sin duda ya viven los habitantes de gaza que han resultado gravemente afectados y se encuentran en medio de una cruda y cruenta ofensiva.