
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Fue un concurso de belleza. Uno más. Sin embargo, sorpresivamente se convirtió en el tema más comentado en Twitter en todo mundo. De repente, el hashtag #MissVenezuela, fue la tendencia número uno al rededor del globo. ¿Por qué? (Galería: Sthefany Gutiérrez fue coronada como Miss Venezuela 2017).
Bastaba con dar una mirada para darse cuenta que los venezolanos no éran los únicos que hablaban de las concursantes de la edición número 65 del reinado. Allí, en ese escenario digital, se reuineron todas las naciones de América. Colombianos, peruanos, chilenos, bolivianos, argentinos, entre otros, se pusieron una cita inesperada para «hablar» de reinas; pero también de política, de economía, de la oposición, de Maduro, de Chávez, de socialismo.
El certamen no es ajeno a la crisis. Este año se realizó en un estudio con capacidad para 300 personas; en años anteriores 15.000 asientos no eran suficientes. Sin embargo, sigue siendo el show -el fenómeno social por excelencia de los venezolanos-.
Lea también: Maduro acepta entrevista y dice que fue tratado como «preso de Guatánamo»
Reir para no llorar. El evento sirvió para que los venezolanos se burlaran de su propia desgracia.
Este año el Miss Venezuela subió el telón con una apertura cargada de ritmos urbanos interpretados por cinco venezolanos junto a decenas de bailarines y a todas las aspirantes a la corona, las protagonistas de la jornada.
Además: ¿De qué se trata “la ley del odio” en Venezuela y por qué es tan peligrosa?
Frente a un cúmulo de periodistas y fotógrafos que asistieron el martes a un ensayo general del certamen, las 24 «misses» salieron al escenario y mostraron con más gracia que torpeza algunos de los pasos y movimientos que ejecutaron la noche de la coronación en la que, según insiste el coro miss, «cualquiera» de ellas podría ganar.
El productor general del espectáculo, Ricardo Di Salvatore, subrayó que este concurso se trata de «orgullo y pasión» y aseguró que ambos factores estarán presentes en esta edición, pese a la austeridad y a la escasez en el país que también ha afectado la burbuja del Miss Venezuela.
Asimismo, dijo que este «aniversario de platino» servió para «hacer historia» y reafirmar la trascendencia del certamen, que ha sido una plataforma para cientos de mujeres que salieron de las filas del MissVenezuela a emprender vidas exitosas en el ámbito cultural, social, deportivo, empresarial, económico o político.
Ninguna de las siete venezolanas que han ganado el concurso Miss Universo participó en la gala de este jueves, cuando la actual reina, Keisy Sayago, entregó su corona.