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La emergencia nuclear que ha desatado la central de Fukushima ha llevado la angustia a Tokio (a 250 km de la planta) y a sus ciudades cercanas, donde ya la población comienza a tomar medidas preventivas para protegerse de la radiación. Luis Jaime Jaramillo, un periodista colombiano que dirige la emisora Radio Latina en esa ciudad, no tiene reparos en expresar su preocupación. En los primeros días del terremoto, y gracias a su trabajo, Jaramillo pudo servir de puente de comunicación entre algunas familias colombianas y la embajada de Bogotá en la capital japonesa. Desde el terremoto del pasado viernes, su teléfono no para de sonar, lo buscan para pedir ayuda, pero en la mayoría de los casos no sabe qué responder: “Estoy desbordado, pendiente de la situación. Todavía no está claro si tenemos que irnos a otro lugar, estamos esperando las noticias que se emitan tanto desde la embajada como del gobierno japonés”. En Yokohama (a 20 minutos en tren de Tokio), otra colombiana, Rosalba Gutiérrez, describe la situación como crítica. Trata de no salir a la calle y cuando lo hace, cumple con todas las recomendaciones difundidas por la televisión. Usa un gorro para evitar, si hay radiación en el aire, que las partículas se acumulen sobre su cabeza y protege su rostro con un tapabocas. Al regresar a su apartamento toma una ducha y mantiene el aire acondicionado apagado. “He intentado comunicarme con la embajada, siempre fallidamente. Me preocupa que en las tiendas cercanas los alimentos comienzan a escasear. Estamos sufriendo cortes de energía”. Según el censo oficial de la embajada colombiana en Tokio, en total son 1.820 colombianos los que permanecen en Japón y 27 se encontraban en los puntos críticos de las tragedia. De acuerdo con la embajadora de Colombia en ese país, Patricia Cárdenas, su equipo pudo establecer contacto con 24 de ellos y en su mayoría ya fueron trasladados a Tokio. La canciller colombiana, María Ángela Holguín, declaró que cerca de 300 colombianos residentes en Japón expresaron su deseo de salir del país. Por esta razón, para hoy está presupuestada la llegada a Tokio de un avión destinado para este fin, que mañana podría transportar a los pasajeros, en primera medida, hacia Seúl, Corea del Sur.