Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Después de haber llegado a la Presidencia gracias a los fracasos de George W. Bush, Barack Obama visitó al saliente presidente en su futuro hogar, la Casa Blanca.
En un clima soleado y otoñal, Bush y su esposa, Laura, les dieron la bienvenida al futuro presidente demócrata y a su primera dama, Michelle Obama, y juntos dieron un recorrido por lo que será desde el 21 de enero la casa de la primera familia afroamericana en ser inquilina en la Casa Blanca.
Luego de la caminata por la instalación, Bush y Obama se dirigieron al salón oval, oficina de la presidencia, donde discutieron a puerta cerrada sobre los principales retos que esperan al futuro presidente. Aunque no hubo mayores declaraciones, se espera que en sus conversaciones haya estado incluido el espinoso tema de las tropas apostadas en Irak y Afganistán, así como la crisis económica, frente a la cual Bush convocó a una reunión de emergencia a los presidentes de los países del G-20, para el próximo sábado 15 de noviembre.
Obama, sin embargo, ya ha anunciado que dará marcha atrás a varias directrices dadas por el gobierno saliente. Entre ellas, un decreto que prohibía la investigación de células madre, emitido por George W. Bush, así como otro para promover la investigación de yacimientos petrolíferos en suelo norteamericano. Durante su carrera como senador, Obama se opuso a ambas políticas y, como anunció su jefe de gabinete, John Podesta, al canal de noticias Fox, serán las primeras decisiones que revierta una vez asuma el cargo.
“Tanto en la investigación de células madre, como en un número de áreas… el gobierno de Bush está actuando de manera dinámica, incluso ahora, para hacer cosas que creo no sirven al interés del país”, expresó Podesta en vísperas del esperado encuentro.