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Al menos 300 muertos es el saldo parcial del terremoto con una intensidad de 7,7 grados en la escala de Richter que sacudió a Pakistán.
El sismo se sintió en todo el país, hasta lugares como Irán e India, pero su impacto fue más letal en la provincia de Baluchistán, una de las más grandes de Pakistán y al mismo tiempo las más pobre.
Tan sólo allí hay cerca de 500 heridos (y se cree que el número crecerá a medida que se intensifican las labores de rescate), pero aún no existe una cifra oficial de personas afectadas, gente cuyas viviendas se vinieron al piso por el violento movimiento.
Este es el terremoto más fuerte de Pakistán desde 2005, año en el que un sismo de 7,6 en la escala de Richter sacudió al país y buena parte del sur de Asia. En ese momento, la cifra de muertos llegó a casi 70.000.
La región de Baluchistán también fue impactada por una serie de inundaciones que dejaron al menos una quinta parte de Pakistán bajo las aguas en 2010, una tragedia nacional en la que se calcula que murieron al menos 2.000 personas y la cifra de afectados se ubicó en los 20 millones.
El difícil acceso al área ha dificultado las labores de rescate, una tarea realizada principalmente por el Ejército, que desde el martes despachó más de 1.000 efectivos por tierra y el miércoles estaba complementando ese despliegue a través del transporte de más tropas vía aérea. Además de esto envió 100 médicos al área e instaló un hospital de campaña en el pueblo de Tarteej, uno de los que se vieron más afectados por el sismo.
Jan Muhammad Buledi, portavoz del gobierno regional de Baluchistán, aseguró en declaraciones a medios de comunicación que la provincia está luchando para atender a los heridos en los hospitales locales: “Tenemos un serio déficit de instalaciones médicas”.
Por si fuera poco, la provincia de Baluchistán es escenario de enfrentamientos entre milicias nacionalistas que este año han perpetrado una serie de ataques suicidas que, en su mayoría, han afectado a la población civil.
“Es difícil estimar el alcance de las pérdidas porque esta región es vasta y está llena de aldeas pequeñas. Por la noche podremos acceder a imágenes por satélite que nos permitirán comprender mejor la magnitud de la tragedia”, le dijo a la agencia EFE el general Muhamad Saeed Aleem, jefe de la agencia nacional paquistaní de manejo de desastres.
De acuerdo con el servicio geológico de Estados Unidos, el terremoto generó al menos una docena de réplicas, la más fuerte de las cuales fue de 5,9 grados en la escala de Richter y afectó, principalmente, la provincia de Baluchistán. El sur de esta región se encuentra en el cruce de dos placas tectónicas, la india y la arábiga, hecho que explica la intensa actividad sísmica que se registra en el lugar.
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Un nuevo islote
El terremoto de 7,7 grados en la escala de Richter que sacudió a Pakistán creó un nuevo islote cerca al puerto de Gwadar, en el mar Arábigo. La isla, compuesta por lodo y rocas del lecho marino, tiene 200 metros de largo por 100 de ancho y registra una altura máxima de 16 metros.
De acuerdo con el Instituto de Oceanografía de Pakistán, su formación se debe a la liberación de gas metano en el océano, producto del terremoto. Asimismo informó que la aparición de este tipo de islotes ya se había registrado en 1955, 1999 y 2010, y advirtió que estas islas suelen durar poco tiempo sobre la superficie, por lo que se espera que se disuelva con el paso de los días y regrese al lecho marino.