Papa pidió por «medidas concretas» al inaugurar cumbre contra pederastia

Al iniciar el evento, que reúne a 200 líderes de la Iglesia católica, también se presentó un video con el testimonio de las víctimas de abuso sexual. El domingo se esperan las conclusiones de lo debatido en esta discusión.

AFP
21 de febrero de 2019 – 06:38 a. m.
El próximo domingo terminará la cumbre contra la pederastia.  / AFP
El próximo domingo terminará la cumbre contra la pederastia. / AFP

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Este jueves, el papa Francisco pidió a los líderes de la Iglesia de todo el mundo que tomen «medidas concretas» contra la pederastia al abrir  una cumbre histórica sobre ese fenómeno que sacude a la Iglesia en el Vaticano.

«El pueblo de Dios nos mira y espera no obvias y simples condenas, sino establecer medidas concretas y eficaces», instó el pontífice al hablar ante unos 200 líderes religiosos. Agregó: «Escuchemos el grito de los niños que piden justicia»  para encarar la «plaga de los abusos sexuales» cometidos por miembros de la Iglesia.

«Iniciemos nuestro recorrido armados de fe (…) de coraje y de concretización», pidió en la inauguración de la cumbre. Esta se trata de la primera vez en la historia que los líderes de la Iglesia católica se reúnen a pedido del papa para hablar de un crimen odioso, que ha minado la credibilidad de la institución en todos los continentes y que ha sido encubierta y negada durante décadas.

«Pido al Espíritu Santo que nos ayude en estos días a transformar ese mal en una oportunidad para tomar consciencia (…) Que la Virgen María nos ilumine para tratar de curar las graves heridas que el escándalo de la pedofilia ha causado tanto a los pequeños como a los creyentes», concluyó.

La jornada inició con un momento de oración seguido de un video con testimonios de víctimas y las palabras de introducción del papa, cuyo pontificado se ha visto ensombrecido por la multiplicación de denuncias en Estados Unidos, Chile, Australia, España.

El pontífice latinoamericano desea cambiar la mentalidad de los obispos con un método muy jesuita, a través de tres días de debates, discursos, reuniones intercaladas con oraciones, pero sobre todo escuchando los conmovedores testimonios de víctimas de abusos sexuales cuando eran niños.

«Es el momento de la verdad. Aunque dé miedo y nos humille«, reconoció el arzobispo maltés Charles Scicluna, entre los mayores expertos sobre el tema y uno de los organizadores de la cumbre.

Desde que estallaron los primeros escándalos, hace unos 35 años, la jerarquía de la Iglesia católica ha tomado una serie de medidas preventivas, adoptando leyes, pidiendo perdón y lanzando condenas, pero sin lograr que desaparezca la llamada «cultura del encubrimiento», es decir del silencio.

Medidas contundentes Las leyes canónicas reconocen un vínculo teológico, como el que se tiene con el padre, entre el obispo y sus sacerdotes, lo que representa un aspecto muy difícil de cambiar, explicó el alemán Hans Zollner al hablar de los principios que rigen a los más de 5.000 obispos con los que cuenta hoy en día la Iglesia católica. 

Es justamente el tema de la rendición de cuentas el que se abordará el viernes, mientras el sábado se hablará de la transparencia. El discurso que pronunciará el papa el domingo, como conclusión del encuentro, genera muchas expectativas.

Pese a la mano dura prometida y a la introducción del delito contra menores al inicio del pontificado, Francisco no ha logrado en estos seis años el apoyo concreto de los episcopados para combatir la pederastia con armas judiciales civiles, con algunas excepciones.

Los organizadores de la cumbre esperan por ello que anuncie una serie de medidas a corto, mediano y largo plazo. Acciones que para las víctimas y las organizaciones que los representan no pueden esperar. 

«Pedimos que se apliquen con rigor y rápidamente las leyes que existen. Que se entreguen esos criminales a la justicia civil. No sólo a los que abusan sino también a los que encubren», clamó el chileno Juan Carlos Cruz, una de las doce víctimas de varias partes del mundo recibidas el pasado miércoles en el Vaticano.

Por ello, paralelamente a la cumbre vaticana, han organizado una contra-cumbre en Roma con víctimas de todos los continentes que cuenta con el apoyo de organizaciones internacionales antipederastia como Snap y Eca, y que incluye conferencias, marchas y vigilias.

«El tiempo de las palabras ha pasado. Queremos actos concretos, ver aplicar medidas contundentes en pocas semanas», resumió el italiano Francesco Zanardi, de la Red L’Abuso.

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