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Las tripulaciones son retenidas por término medio cinco semanas antes de ser liberadas a cambio del pago de un rescate, de acuerdo con la investigación, que contabilizó dos muertos por ataques piratas el mes pasado, uno de un disparo y otro de un infarto.
“Los piratas no están interesados en matar a los tripulantes sin más, sino en el rescate. La piratería es un negocio para ellos y la conclusión es clarísima: por desgracia en la actualidad tienen éxito con sus actividades”, señala en el informe Hans Tino Hansen, director general de la firma danesa.
Entre 4 y 5 grupos de piratas actúan en las costas de Somalia, gracias a la ausencia de legalidad en la zona y los relativamente escasos medios que son necesarios para ejercer esta actividad.
El informe rechaza por carecer de fundamento las conexiones entre los piratas y los movimientos islámicos; al contrario, apunta a que éstos fueron sus principales oponentes.
Así mismo, se destaca que el riesgo de piratería en la zona no ha decrecido ni se prevé que disminuya, pese a la mayor atención internacional y el envío de barcos de guerra.
El aumento de la piratería está ligado a la inestabilidad de las provincias somalíes de Puntland y Galmudug, de ahí que una solución duradera al problema pase por resolver esa cuestión.
A corto plazo el informe propone aumentar el control de las costas y la presencia naval en la zona, mientras que a medio plazo es necesario estabilizar las estructuras políticas e impulsar el desarrollo económico.
“Los piratas ganan un millón de dólares de media por cada barco, el ingreso per cápita es de 600 dólares al año. No podemos esperar que estos ataques cesen antes de que se extiendan la estabilidad política y el desarrollo real en Somalia”, afirmó Hansen.
Risk Intelligence es una compañía especializada en elaborar análisis de amenazas procedentes de la piratería, el crimen organizado, el terrorismo, los movimientos insurgentes y los conflictos militares.