Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Fue en el año 2009, durante la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, que Estados Unidos y Brasil acordaron un nuevo modelo de relación en el continente americano. Durante un encuentro en la Casa Blanca entre Lula y Barack Obama, los dos mandatarios se comprometieron a coordinar sus políticas para aprovechar la oportunidad histórica de convertirse en socios estratégicos. Entonces, hablaron de desafíos diplomáticos, economía, inversión, Cuba e integración regional.
Ayer se abrió un nuevo capítulo de esa relación especial, con el encuentro sostenido entre el presidente estadounidense y la mandataria brasileña, cuyo gobierno mantiene la misma línea de diplomacia activa que adelantó su predecesor. Por esa razón, Brasil se ha resistido a nuevas sanciones contra Irán o Siria, y ha dejado muy clara su posición frente a varios temas económicos. Esa posición, dicen analistas, ha despertado cierta incomodidad en Washington. La nación suramericana también ha vivido momentos difíciles con EE.UU., como la abrupta cancelación hace un mes, por parte de la Fuerza Aérea estadounidense, de la compra de 20 aviones Super Tucano de Embraer. Brasil aún estudia la compra de 36 aviones caza, entre ofertas de Estados Unidos, Francia y Suecia.
Oficialmente, los temas que se trataron fueron comercio, aumento de la cooperación educativa y técnica, además de un nuevo acuerdo en materia aeronáutica, según la Casa Blanca, pero extraoficialmente se dice que hablaron de la Cumbre de las Américas en Cartagena, en donde los dos líderes se reunirán en privado con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
“Brasil es como el socio que todos quieren. A Estados Unidos le sirve para acercarse a la región y a Colombia, también. No en vano ha jugado un papel clave en las liberaciones de los secuestrados, y fue el primer país que visitó Santos tan pronto se posesionó”. Así lo explicó el analista de la Universidad de Nueva York, Daniel Seronal. Estados Unidos lo tiene claro. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró que su país y Brasil “necesitan”ser socios por el bien de sus intereses. “Una relación sólida entre las dos mayores economías de América estabilizará el continente”, aseguró Clinton.
En un discurso ante la Cámara de Comercio estadounidense junto al canciller brasileño, Antonio Patriota, Clinton mostró su confianza en que la creciente alianza entre ambos países “servirá para estabilizar nuestro hemisferio y nuestras economías”.
“Nuestros países tienen que ser socios. Queremos serlo, pero en el mundo de hoy esa voluntad está complementada por la necesidad”, aseguró la jefa de la diplomacia estadounidense, quien aludió a las oportunidades y retos compartidos por las dos potencias. “Hay un tremendo potencial por destapar en nuestros dos países. Sólo hemos comenzado a explorar cómo podemos trabajar y prosperar juntos”, agregó.
Clinton firmó con Patriota un memorando de entendimiento en materia de aviación, que dará continuidad al acuerdo bilateral de ‘cielos abiertos’, firmado en diciembre de 2010, y que potenciará “las industrias de aviación y negocios, además del turismo”. La secretaria de Estado dijo que “Brasil es un socio responsable y sus acciones crecientemente tienen impacto en la seguridad y estabilidad mundiales”. “Nuestra región y el mundo enfrentan complejos desafíos, y necesitamos a Brasil para resolverlos”, añadió Clinton.
“Brasil tiene complejos desafíos a causa de su creciente poder, los cuales sólo puede resolver con la ayuda de otras naciones, como Estados Unidos”, resaltó el exmandatario. “A medida que presenciamos la transformación hacia un mundo más multipolar, Brasil presta especial atención a todos los polos de esta nueva configuración”, manifestó por su parte Patriota.