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El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, anunció este viernes la creación de una comisión de investigación para aclarar las circunstancias en las que 34 mineros fueron acribillados por la Policía sudafricana durante una jornada de huelga.
Zuma informó a los periodistas de la medida durante una rueda de prensa a escasa distancia del lugar donde se produjo la masacre: la localidad de Marikana, a unos cien kilómetros de Johanesburgo. (Ver video).
«No sabemos de dónde procede esta violencia, pero esta claro que es un asunto muy serio. Por esta razón, abriremos una comisión de investigación», afirmó Zuma en el centro de conferencias de Lonmin Platinum, la empresa propietaria de la mina en la que tuvieron lugar las protestas de los mineros.
Zuma calificó la situación de «estremecedora», y aseguró compartir el dolor de las familias de los que han perdido la vida durante las protestas.
Sin embargo, el mandatario aseguró que «no es momento de apuntar con el dedo a nadie», en referencia a las críticas que ha recibido la Policía sudafricana por su contundente respuesta a violenta actitud de algunos huelguistas, que ha dejado un total de 40 mineros muertos, 34 ayer jueves y 6 más en jornadas anteriores.
Desde el pasado viernes, cerca de 3.000 trabajadores, en huelga, se habían atrincherado en una colina, armados con lanzas, machetes y armas de fuego, junto a la mina de Marikana, como protesta a las malas condiciones en las que trabajaban.
«Este es un país en el que todos deben sentirse cómodos, y una democracia que todos admiren. Seguiremos trabajando para consolidar la libertad», agregó Zuma.»Ya hemos estado aquí», dijo en referencia a la violencia vivida durante el régimen racista del apartheid que gobernó Sudáfrica durante más de cuatro décadas.
Las declaraciones de Zuma se producen pocas horas después de que la Policía admitiera este viernes haber acabado con la vida de 34 mineros que participaban en una huelga armados con palos y machetes. Adimitieron que dispararon cuando estos los intentraron agredir.
Se trata de la intervención policial más sangrienta que en Sudáfrica desde 1994, cuando acabó el «apartheid», el régimen impuesto por la minoría blanca sudafricana desde 1949.
La situación en Marikana, según pudo comprobar Efe, era tensa este viernes, con un fuerte dispositivo policial para evitar que se repitieran los disturbios.