
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Desde el año 2006, el congreso de Estados Unidos ha debatido una reforma migratoria. Lo ha hecho obligada por el rápido crecimiento de inmigrantes, particularmente latinos, en la última década. Hoy en día se calcula que son once millones de indocumentados que viven, trabajan y estudian en territorio estadounidense. “La buena noticia, es que por primera vez demócratas y republicanos parecen estar de acuerdo en la reforma”, explicó el presidente Barack Obama en una entrevista con la cadena hispana Univisión.
El mandatario aseguró que está trabajando para integrar a hispanos en su gabinete ministerial, tras la salida de sus dos secretarios Hilda Solís y Ken Salazar. «Sí se puede» dijo en español. «“Vamos a duplicar esfuerzos para reclutar a hispanos con talento. Pueden venir del mundo académico, de funcionarios, de fundaciones y organizaciones no gubernamentales. A lo mejor algunos vendrán del mundo de los medios de comunicación», indicó el presidente.
Obama recordó que “hemos tenido esta conversación sobre los inmigrantes durante muchos, muchos años y la única forma de lograrlo es si los republicanos continúan trabajando con los demócratas en el Congreso, en ambas cámaras», aclaró.
Los legisladores anunciaron que la reforma contendrá una vía para lograr la ciudadanía para millones de indocumentados, una vez se garantice la seguridad en la frontera. «Hemos hecho más sobre la seguridad fronteriza en los últimos cuatro años que en los 20 años previos», explicó el presidente, quien reiteró que está dispuesto a presentar su propio proyecto si las negociaciones no avanzan en el Senado. «Voy a dejar que el Senado trabaje esos detalles. Si no ya habría presentado mi proyecto de ley. Y eso a veces crea una dinámica en el Congreso de que si estoy a favor de algo, entonces algunos tienen que estar en contra», aseguró.
Los senadores que lideran la discusión dijeron que esperan tener listo un proyecto de aquí a marzo, un plazo que Obama juzgó «razonable».