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Siete muertos en ataque a Médicos Sin Fronteras en Siria

Cuatro bombas barriles, que habrían sido lanzadas por las fuerzas oficiales, dejaron también más de 40 heridos. Es el tercer ataque a la organización en los últimos meses.

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Las instalaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la cercanías de Homs (Siria) fueron el objetivo de cuatro bombas en la mañana del sábado. De acuerdo con un comunicado emitido este lunes, siete personas murieron (entre ellos una niña) y más de 40 resultaron heridas.

A las 9:40 de la mañana del sábado, la primera bomba arrojada desde un helicóptero cayó en el hospital y asesinó a un hombre y una joven. En ese momento, la Defensa Civil Siria y el equipo de MSF activó un plan para trasladar a los heridos a hospitales próximos (muchos de ellos fueron admitidos en el hospital de Al Zafarana, una zona al norte de Homs). Poco después, una nueva bomba detonó en el mismo lugar. Por último, en medio del transporte de los heridos, 40 minutos después, dos nuevos artefactos del mismo tipo fueron lanzados cerca del hospital. Una persona que se encontraba en la zona falleció, 30 tuvieron heridas de gravedad y las instalaciones resultaron en parte destruidas. En el camino al hospital, cuatro personas más murieron.

De acuerdo con MSF, esta táctica es conocida como “doble disparo”, que consiste en lanzar un primer ataque y luego, cuando ya han llegado los socorristas y los medios de ayuda, ejecutar una segunda explosión. Según el diario The Guardian, esta estrategia es común entre las fuerzas aliadas al gobierno del presidente sirio, Bashar Al Asad. El director de operaciones de la organización, Brice de le Vingne, dijo: “Esta táctica muestra un nivel de destrucción calculada que apenas cabe en la imaginación”.

Las bombas barriles son artefactos de fabricación casera (contienen petróleo y explosivos), que han sido reconocidos como parte del arsenal del ejército. Son armas devastadoras que carecen de un objetivo fijo. El gobierno de Al Asad ha dicho que no las utiliza en la guerra. En 2013, en un reportaje de El País de España (ya por entonces eran utilizadas en el conflicto), Ahmed Molhem, colaborador de los Comités Locales de Coordinación de la oposición, dijo: “Causan graves daños en estructuras de ladrillo, con un elevado número de bajas civiles. Abre agujeros (en los edificios), aplasta a personas y estalla. El suelo queda como desintegrado”. Un informe de Amnistía Internacional resaltó en mayo que más de 3.000 civiles murieron entre enero de 2014 y marzo de 2015 a causa de estos explosivos.

MSF, una organización dedicada a asistir a las víctimas del conflicto, ha sido víctima de todos los bandos en Medio Oriente. A mediados de octubre, en la provincia Sa’ada de Yemen, un misil proveniente de las fuerzas de la coalición árabe (que luchan allí contra los rebeldes hutíes, que se tomaron el poder) impactó contra un hospital móvil y causó dos heridos. Por entonces, el director regional de MSF, Hassan Boucenine, dijo: “Pudo ser un error, pero el hecho es que se trata de un crimen de guerra. No existe ninguna razón para atacar un hospital. Nosotros entregamos a la coalición nuestras coordenadas hace cerca de dos semanas”.

Pocas semanas antes, las instalaciones de MSF en Kunduz (Afganistán) fueron voladas por misiles estadounidenses. 30 personas murieron, incluyendo 13 miembros del personal médico. El Ejército de Estados Unidos admitió que había sido un “error humano” y anunció la suspensión de los uniformados a cargo de dicha operación. El director general de la organización, Christopher Stokes, argumentó: “Parece que 30 personas murieron y a cientos se les niega el cuidado sólo porque el hospital del MSF era el edificio más cercano a un campo abierto y ‘empataba’ con la descripción de un objetivo”.

Según la organización Médicos por los Derechos Humanos, en octubre hubo 16 ataques a instalaciones de salud en Siria. Buena parte de ellos fueron ejecutados por fuerzas rusas y sirias. En ese país, MSF tiene centros de operación en Aleppo, Raqqa y Al Hasakah, en constante amenaza por grupos como el Estado Islámico y el conflicto entre los rebeldes y el gobierno sirio.

El hospital de MSF en Homs atendía a por lo menos 40.000 personas de la zona aledaña a la ciudad y es incierto, a causa de los daños materiales, si podrá volver a sus actividades diarias. Más de 150 de sus puestos atienden en todo Siria. En una fotografía facilitada por la organización se ve un mensaje claro: “Incluso la guerra tiene reglas”.

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