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Sin noticias de mi padre

Un día antes del terremoto, Nick Israel se despidió de su papá. Desde entonces, no sabe nada de él. Ha intentado comunicarse desde Villavicencio, donde vive, durante varios días. Si no lo logra, viajará a la isla.

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El 11 de enero pasado, 24 horas antes de que un terremoto removiera su tierra natal, Nick Israel se despidió de su padre, Maurice, en Estados Unidos. Nacidos en Haití, se habían encontrado en ese país para reunirse con otros familiares que viven en Norteamérica y pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

Mientras Nick regresó a Villavicencio, en donde vive desde hace 15 años y hoy es dueño de un instituto que enseña inglés y francés, su padre volvió a Haití para atender su negocio de calzado en Puerto Príncipe. “Fue la última vez que lo vi. Nos despedimos. Él tenía que regresar para atender el negocio y como viene la temporada escolar, se venden muchos zapatos. En realidad estoy muy preocupado, porque las comunicaciones colapsaron y no sé nada de ninguno de mis familiares”, dice Israel con un notable acento francés.

“Desde que ocurrió el terremoto he tratado de comunicarme cada media hora y lo único que escucho es la contestadora. El almacén de mi padre quedaba en el centro de la ciudad y quedó totalmente destruido. No sé nada de los empleados, también están desaparecidos, he tratado de comunicarme con alguno de ellos, pero ha sido imposible”, manifiesta con mucha preocupación.

El haitiano, que hoy se considera llanero, comentó que, además de su padre, busca a su tía Madame Dessalines, un tío y a sus primos Judith Dessalines, Antoine Dessalines, Margareth Dessalines, Renal Israel y Sectana Israel, que aún vivían en Puerto Príncipe, la capital, mientras que los dos últimos lo hacían en Carrefour, epicentro del terremoto.

“Tengo noticia de que mi prima Rosy Dessalines murió porque un muro le cayó encima”, sostiene Nick, un hombre que llegó a Colombia en 1988 a estudiar ingeniería industrial y que regresó porque se enamoró de una llanera, con la cual tiene dos hijas.

“Mi padre es ingeniero mecánico y trabajó en la planta de Ecopetrol en Barrancabermeja. Ahí conoció el nivel de vida de Colombia y así me recomendó que había dos países para estudiar: México y Colombia, pero hablaba más de Colombia y me dijo que el nivel de educación de este país era muy bueno y por eso decidí venir a estudiar a este país, del cual hoy me siento orgulloso”, afirma.

“He tenido información de que los soldados norteamericanos están construyendo torres para poder restablecer las comunicaciones en la isla. Si el domingo no logró comunicarme con alguno de mis familiares, el lunes tomo un vuelo hasta República Dominicana y de allí me voy por tierra hasta Haití, para poder buscarlos”, indicó.

Para Israel son varios los flagelos que padece Haití y que lo han llevado a esta crisis, entre ellos el paramilitarismo, los grupos de izquierda, el ejército particular de los Duvalier y el narcotráfico, porque todas las rutas que utilizan los narcotraficantes pasan por esta isla del Caribe y todo esto lo que genera es una guerra peor que la de Colombia.

“Quiero agradecer a todos los llaneros la solidaridad que han demostrado en estos días con mi país en desgracias, por todas las donaciones que han dado”, manifiesta el haitiano Nick Israel.

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