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Los cálculos más optimistas apuntan a que al menos pasará un mes antes de que puedan controlarse los reactores que presentan problemas. Es una carrera contra el tiempo. A medida que las horas pasan, la contaminación radiactiva sigue su curso, en un momento en el que ya ha afectado el consumo de agua de los habitantes de las poblaciones cercanas a la planta y de alimentos como el pescado. En su última referencia al tema, el primer ministro japonés, Naoto Kan, describió la realidad de la central como “muy imprevisible” e informó sobre una posible avería en la vasija que contiene las barras de combustible radiactivo del reactor número 3: “Estamos actuando para impedir que la situación empeore. Necesitamos seguir siendo sumamente vigilantes”. De otro lado, el presidente Juan Manuel Santos reveló que un colombiano está desaparecido en Japón desde la fecha del terremoto y el tsunami: “Su nombre es Luis Ayakama. Es hijo de padre japonés y madre colombiana, vivía allá en el sector donde el desastre fue más severo”. El mandatario afirmó que la embajadora en Tokio, Patricia Cárdenas, trabaja en su búsqueda, aunque hasta ahora “no ha podido localizar a nadie que le dé referencias de este compatriota”.