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Analistas en Washington, consultados por El Espectador, ofrecen miradas divergentes sobre los comentarios de Kevin Whitaker, que causaron malestar en diversos sectores en Colombia. De hecho, a través de la canciller María Ángela Holguín, el gobierno colombiano dijo que “los embajadores no se pueden entrometer en los asuntos internos de los estados” y anunció que el asunto se trataría en una conversación telefónica con Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para América Latina.
Aldo Cívico, profesor de la Universidad de Rutgers, quien conoce a Whitaker personalmente y asesora a varios congresistas de EE.UU. sobre Colombia, descarta que las palabras de Whitaker hayan sido un error. “Esas entrevistas se preparan cuidadosamente dentro del Departamento de Estado y las respuestas son aprobadas por instancias superiores”, dice Cívico de las audiencias de confirmación en el Senado, donde Whitaker desató la controversia en Colombia al responder a una pregunta explícita sobre la destitución de Petro hecha por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores. Según Cívico, sería “ingenuo pensar que Whitaker y el Departamento de Estado no hubieran previsto esta pregunta, sobre un tema tan trascendental”.
El embajador de Colombia en Washington, Luis Carlos Villegas, atribuyó las palabra del embajador a un error de cálculo y dijo que esperaba que el incidente se superara. “Donde se nos complicó el horizonte —dijo Villegas a Blu Radio— fue en la parte informal de las declaraciones a la prensa”. En ese mismo sentido, Eric Langer, director del Centro de Estudios sobre América Latina de la Universidad de Georgetown, afirma que la declaración fue “un error, y uno de los pocos que Whitaker ha cometido”. Langer, que también conoce bien a Whitaker, lo describe como uno de los diplomáticos profesionales que más conocen a Colombia en el Departamento de Estado y afirma que hoy debe estar “arrepentido”. Además, Langer destaca que aunque EE.UU. está muy interesado en el éxito del proceso de paz, su estrategia es “pasar desapercibido, sobre todo en un tema tan sensible”.
Sin embargo, Aldo Cívico señala que la frase más polémica de Whitaker, sobre la “erosión” de las condiciones básicas para la paz, llegó durante una respuesta al senador Meléndez, en inglés, que quedó registrada en las actas oficiales de la audiencia. Y aunque Cívico concuerda con quienes ven a Whitaker como un diplomático curtido y prudente, descarta que sus palabras hubieran sido pronunciadas sin saber el efecto que iban a tener en Colombia.