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La oficina de Unicef en Guatemala instó este viernes a que se respeten los derechos de los menores detenidos en Estados Unidos tras intentar cruzar la frontera de manera ilegal y le pidió a las autoridades del país centroamericano elevar la inversión pública destinada a los niños.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) se pronunció así en un comunicado en el que también «valora el interés y trabajo» que realiza el Gobierno de Guatemala y la sociedad, con respecto a la catalogada «crisis humanitaria», descrita por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en junio pasado.
Unicef subrayó en la nota de prensa que «los niños y niñas nunca deben ser penalizados» o «sometidos a medidas punitivas» por su «condición de niño» o «por su estado migratorio».
La organización afirmó que los niños y adolescentes tienen derecho a la reunificación familiar y solicitó que se aplique la ley contra quienes cometan el delito de trata de personas.
«Hay que perseguir y castigar con todo el peso de la ley a los traficantes y miembros del crimen organizado que engañan, estafan, abusan, explotan, violan y abandonan a las niñas y niños migrantes», precisó la misma fuente.
La preocupación de la entidad de la ONU obedece a que desde octubre pasado a la fecha las autoridades estadounidenses han detenido a alrededor de 52.000 menores centroamericanos que intentaban cruzar la frontera sin acompañantes.
Los menores, en su mayoría procedentes de Guatemala, El Salvador y Honduras, salen de sus países con el objetivo de llegar a Estados Unidos para reunirse con sus familiares o para alejarse de la pobreza y de la violencia que impera en la región.
Los tres países del norte de Centroamérica, junto a Belice y Venezuela, son catalogados como las naciones más violentas del mundo por la misma ONU.