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Amir no compareció ante el tribunal por motivos de seguridad y tanto el magistrado N. Shreemangle y como el fiscal Eknaath Dhumale se trasladaron a la comisaría de la Policía criminal donde sigue retenido, según las agencias indias.
El régimen de prisión preventiva en que se encuentra Amir ha sido revisado en tres ocasiones, pero el detenido, que ha sido interrogado durante las últimas semanas, aún no ha comparecido ante ninguna corte.
Desde su detención, los colegios de abogados de la India se han negado a defenderlo, aunque varios grupos de derechos humanos han recordado que tiene derecho a un abogado en cumplimiento con el marco legal.
Las autoridades indias mantienen que un comando de diez terroristas paquistaníes, armados con rifles y granadas, atacó la ciudad portuaria de Bombay el pasado 26 de noviembre y acabó con la vida de 179 personas.
La Policía basa sus investigaciones en las declaraciones de Kasab, quien, según las autoridades, ha confesado su pertenencia al grupo cachemir Lashkar-e-Toiba (LeT), al que Nueva Delhi acusa de los atentados.
La India ha exigido a Pakistán la entrega de decenas de supuestos terroristas, pero Islamabad se ha negado y pide pruebas sobre la procedencia de los terroristas que atacaron Bombay.
Ayer el secretario general de la Interpol, Ronald K. Noble, dijo en la capital paquistaní hoy que “las autoridades indias no han compartido ninguna prueba concreta” en relación con los atentados “que permita identificar a los autores”.