Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Al anunciar la captura del exviceministro de Transporte Gabriel García Morales e informar que se había comprobado el pago de sobornos por parte de Odebrecht, el fiscal Néstor Humberto Martínez señaló que lo hacía “con verdadera indignación de colombiano” pues “se trata éste de un muy grave caso de corrupción pública en Colombia”.
El fiscal precisó: “La Fiscalía tiene evidencia que el señor García exigió la suma de 6,5 millones de dólares para garantizar que Odebrecht fuera la firma adjudicataria de la Ruta del Sol 2 excluyendo a otros competidores”.
Pero a renglón seguido Néstor Humberto Martínez (NHM) hizo un anuncio que despierta una indignación todavía mayor. Indicó que Odebrecht solicitó ante la fiscal de conocimiento un principio de oportunidad para colaborar con el proceso y obtener inmunidades. NHM agregó que la Fiscalía condicionó el principio de oportunidad al pago por parte de Odebrecht de 11 millones de dólares, suma igual a los sobornos que esa organización criminal brasilera repartió en Colombia. El principio de oportunidad implica que la Fiscalía suspende la acción penal y luego renuncia a ella.
Si NHM llega a firmar el principio de oportunidad a favor de Odebrecht incurrirá en un abuso de poder similar al que se le imputa a García Morales, porque estaría beneficiando a uno de los socios del contrato de la Ruta del Sol 2, que lo es Luis Carlos Sarmiento Angulo, por medio de la sociedad Episol, filial de Corficolombiana. Sarmiento no está acusado de pagar sobornos para que le adjudicaran el contrato al consorcio en el que participa con un 33 %. Pero su socio mayoritario en el negocio, Odebrecht, sí pagó la coima. Como se sabe, desde hace años Néstor Humberto Martínez es el abogado de confianza y asesor de cabecera de Sarmiento Angulo, para no hablar de la fuente más importante de sus ingresos.
Si el fiscal general firma un principio de oportunidad premia injustificadamente a Odebrecht, que merece el ostracismo absoluto de las obras públicas en Colombia por su confesa conducta delictiva, y al mismo tiempo sanea un contrato viciado para que de él se pueda seguir lucrando Sarmiento Angulo. Es decir, Néstor Humberto Martínez desde el cargo de fiscal general de la Nación seguiría obrando como abogado del hombre más rico del país. Esa conducta no sería distinta a la que se le imputa a García Morales, que se aprovechó de su investidura para obtener una ganancia económica ilícita. Si NHM firma el beneficio penal, él y García Morales como funcionarios públicos habrán obrado de manera indigna, deshonrosa, indecorosa y escandalosa. Con una diferencia a favor de García Morales, que solamente recibió 6,5 millones de dólares. Néstor Humberto Martínez le permitiría a Sarmiento Angulo seguir ejecutando un contrato oficial que para él como contratista, con su 33 %, vale 484 millones de dólares.