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CONTINÚO HOY CON EL TEMA del sector de los servicios y de las industrias culturales para referirme a ArtBO, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Bogotá, que constituye un importante ejemplo de promoción del talento y la creatividad de nuestro país. En esta feria de la cultura se promueve, además del entretenimiento, el intercambio y el comercio de las artes plásticas.
ArtBO se llevó a cabo la semana pasada en Bogotá, con la promoción y organización de la Cámara de Comercio de Bogotá. En ella participaron más de 50 galerías nacionales y extranjeras, lo que permitió no sólo promocionar el arte colombiano sino que igualmente los ciudadanos pudieran observar y conocer otras formas de expresión artística de otros lugares del mundo, como una forma de intercambio cultural.
La tarea de la Cámara de Comercio no se queda en lo cultural sino que efectivamente se extiende a lo comercial. En primer lugar se promueve el sector de las artes plásticas como cualquier otro sector de la economía, pues los galeristas tienen oportunidad de exponer al público, en un solo espacio, a los artistas que representan y sus obras se venden así al público que los visita.
Igualmente, y como en cualquier otra feria, se cuenta con misiones comerciales que comprenden compradores locales e internaciones y ruedas de negocios entre galeristas extranjeros y artistas colombianos con el fin de que éstos sean representados en el exterior y su obra pueda salir a otros lugares del mundo. Para apoyar este objetivo, y con el fin de promover el Arte Joven, se desarrolla igualmente Artecámara, el programa de promoción de arte joven de la CCB, espacio en donde se exhiben artistas que no cuentan con galeristas que los representan.
Resulta entonces de la mayor importancia lo que ocurre durante la feria, pero no lo es menos lo que pasa una vez ésta ha finalizado, pues los contactos se prolongan en el tiempo y trascienden del ámbito nacional.
ArtBO ha sido sin duda un gran evento sin nada que envidiarles a las grandes ferias de arte de Latinoamérica y del mundo; la organización cada año mejora y ya éste es un punto de parada obligado del circuito del arte, lo que constituye un factor importante de promoción de la ciudad.
La Cámara ha cumplido así con un sector de gran importancia para la cultura y para la ciudad en una labor que, en crescendo, también incluyó durante este año el apoyo al teatro con la financiación y organización de las ruedas de negocios del Festival de Teatro de Bogotá.
Enhorabuena este papel de la Cámara de Comercio con las industrias culturales que impulsa, desde la perspectiva privada, espacios necesarios para el desarrollo social y colectivo.