Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Se inicia en Cartagena la VI Cumbre de las Américas ‘Conectando las Américas: Socios para la Prosperidad’, que según la OEA pretende «buscar mayor integración y cooperación regional como medio para alcanzar mayores niveles de desarrollo y superar los desafíos del hemisferio en varias áreas clave, incluyendo pobreza y desigualdades, seguridad ciudadana, desastres y acceso y uso de tecnologías. La cumbre, que se realiza cada tres años, es una oportunidad para definir conjuntamente una agenda hemisférica».
Es así como los que creen que el mundo cambia radicalmente con la cumbre se equivocan, pero las reuniones de presidentes son un abrebocas para que en la agenda política se pongan nuevos temas y se refuercen otros. Los compromisos políticos en su gran mayoría ya están negociados en reuniones técnicas previas lideradas por las cancillerías. No obstante, las cumbres son importantes para fortalecer relaciones entre países, para crear liderazgo en temas vitales para un país y para ratificar compromisos.
Para Colombia y el presidente Santos es una gran oportunidad de mejorar la imagen de un país con alto potencial de desarrollo, donde la seguridad ya no es un hecho fundamental para buscar mayor inversión y desarrollo, y mostrar un país en cambio. Es así como se celebrará la I Cumbre Empresarial, que será de gran importancia como una gran plataforma de negocios, tanto para las empresas nacionales como extranjeras, en temas de inversión y comercio, pero igualmente será un mecanismo de discusión del sector privado de temas trascendentales como el desarrollo social, el medio ambiente, educación y salud, vitales en el desarrollo de un país.
Igualmente serán oídos la sociedad civil y los actores sociales en el Foro Social donde se discutirán los temas de pobreza e inequidad, derechos humanos, educación, cultura, salud, entre muchos otros, pero igualmente se permitirá un intercambio de políticas, programas de los actores y temas sociales.
La cumbre, no obstante, permitirá a Colombia y a otros países de la región poner en la agenda el tema de la droga, que ha generado tanta violencia y desestabilización en nuestro país. Todos plantean el tema de la legalización, pero se trata, como ha planteado el grupo de expresidentes, de regularizarla y de crear políticas paulatinas que permitan un trabajo conjunto en la región y en el mundo. La visión de Estados Unidos es de prohibicionismo absoluto y de combatir el consumo, y han planteado el tema como uno de oferta. Y es entonces cuando hay que hacer un trabajo conjunto de productores y consumidores. Y no saldrá nada concreto, pero será el inicio de un camino hacia una solución.
La cumbre será buena para nuestro país. Este es un largo camino, pero ya se ha empezado a caminar en una buena dirección con un rol importante.