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El ex senador Gabriel Camargo está cansado. Al principio parecía ser otra pataleta, como lo viene haciendo cada vez que va a arrancar el año.
Lo más probable es que va a tocar pararle bolas. Todo parece indicar que el Deportes Tolima no sale en 2009. Para una ciudad como Ibagué es terrible perder su equipo profesional. Muchos piensan que la capital de los tolimenses ya no es una capital futbolera, que los hinchas del vino tinto y oro se acabaron, que el Murillo Toro es uno de los estadios más grandes del mundo porque nunca se llena, en fin, todo quiere justificar un entierro de tercera para una de las instituciones más tradicionales de nuestro fútbol.
Aunque solamente parece dolerles a los 10.000 hinchas que firmaron la semana pasada, la ausencia del equipo le va a pesar a toda la región, que se dejó contagiar de la indolencia y la falta de interés por un deporte que todos queremos pero que no nos está reportando tantas alegrías.
El Tolima se convirtió en el juguete de Camargo, como si tuviera su apellido y no el de semejante hermosura de territorio. La violencia en los estadios, la mala prensa, el mal juego también fueron alejando a los seguidores de los alrededores del Combeima. No bastó que el semestre pasado el equipo estuviera cerca de la final. Ni los esfuerzos para cumplirle a la plantilla con sus pagos a pesar de la baja asistencia. Esta vez se acabaron los ahorros de la venta de Quintero, Julio, Anchico y compañía.
Seguramente doña Leonor, la esposa de don Gabriel, lo llamó al orden y le cerró la llave. La Dimayor debe estar muy preocupada, pues perder un socio no es motivo de orgullo. Al contrario, es un campanazo de alerta de lo que se puede venir. Lo del Tolima puede ser el comienzo de la salida de otros más. Venimos diciendo desde que arrancamos con este espacio que hay que salvar nuestro fútbol. Ya hay tres equipos sin reconocimiento deportivo, muchos de la B que no saben cómo mantenerse y algunos de la A que se parecen en sus proyecciones financieras a los dirigidos por Hernán Torres. No se puede seguir viviendo de las taquillas que no se dan sino en las finales. Insisto, el torneo es buenísimo solamente cuando se está acabando, desde los cuadrangulares. Hay que impulsar al hincha también al inicio, reunirse a pensar entre todos los actores del show fórmulas de atracción. Las ciudades y los departamentos deben participar, las familias y personas naturales vender y ceder participación. Esto no es Europa, debemos instaurar un modelo acorde con nuestras necesidades. A Camargo lo dejaron solo y con o sin culpa se le acabó la gasolina. Si no despertamos pronto se irán más.