Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Este borrador de diccionario que a continuación conforma la columna de hoy es producto, a qué negarlo, de la profunda decepción de habitar un siglo cuyo mal mayor, al decir de la escritora colombiana Laura Restrepo, es la frivolidad. Yo agregaría éste: la crueldad. Aún permanece en desorden alfabético:
Realidad: Ese tiempo puntual que se presenta ante ti cada vez que pones un pie fuera de la cama.
Poesía: Oficio que se ejerce para publicar libros, viajar por el mundo y fundar festivales…de poesía.
Mujer: Es el más enconado enemigo de otra mujer.
Opinión: Enfermedad que cunde en los medios de comunicación como si fuera la verdad absoluta.
Feminista: También llamada feminazi por los atemorizados hombres y las exacerbadas mujeres patriarcales.
Frivolidad: El cáncer del siglo XXI. Las redes sociales son su escenario más propicio.
Egolatría: Estado que le hace competencia al cáncer. Alimento del frívolo.
Educar: Oficio que consiste en adquirir excelencia en la manera de resolver unas pruebas escritas que te capacitan para no tener ideas propias.
Misógino: Homosexual que adora a su novia, mientras se toman la foto para subirla al Facebook.
Masacre: Oficio de exportación de Colombia para el mundo. Superó en calidad y detalles al negocio del narcotráfico.
Campesino: Ser etéreo, invisible, excluido, ultrajado. Sombras que sostienen cada comedor del país.
Procurar: Verbo proveniente del nombre muy masculino, casi macho, procurador, que significa exclusión, ultraje, corrupción.
Medios de comunicación: Empresas conformadas por operarios expertos en hacer que una mentira sea lo más verdadera posible.
Esperanza: Burla diseñada para que aceptemos la realidad.
Vulgaridad: Sustitución de la inteligencia.
Verdad: Asunto sin importancia, porque lo esencial es como parezcan las cosas.
Empresa Prestadora de Servicios (EPS): Campo de concentración antiséptico, donde las barracas han sido sustituidas por pasillos y camillas y de donde sólo un milagro te saca vivo.
Político: Sacerdote supremo de la inmoralidad.
Canon literario: Historia de la literatura escrita desde el bar etílico, las habitaciones de hotel y el intercambio de invitaciones.
Crueldad: Supremo arte de esquilmar la tierra, el descanso, el salario, la oportunidad de no hacer nada. En Colombia dejó de ser metáfora y se hizo sinónimo de motosierra y desaparecido.
Paz: Intento de reescribir capítulos infames de la realidad. La utopía contemporánea.