Publicidad

De un abuso y… otras yerbas

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

EL 18 DE ABRIL DE 2004, EL TENIENTE de la Fuerza Aérea César Rodríguez entró a una casa fiscal de la base de Palanquero y abusó sexualmente de la esposa de un suboficial de su misma arma (ver Noticias Uno).

Cuando Sandra quiso denunciarlo en el juzgado penal militar de la base, la jueza desestimó sus afirmaciones y, por el contrario, les abrió investigación a ella y a su marido por agredir al teniente. Sandra acudió entonces a una fiscalía. En agosto de 2007, el juez penal de La Dorada (C.) condenó al piloto. En vista de que Rodríguez, lejos de ser sancionado fue ascendido a capitán, Sandra preguntó qué pasaba. El general Gustavo Sanabria le contestó, en febrero de 2008, que “verificados todos los antecedentes (de) soporte para ascenso, no se registró investigación penal en curso”. El Tribunal Superior de Manizales confirmó la condena en 2009. Nada pasó en la Fuerza, salvo hostigamientos a Sandra y su esposo. En enero de este año, la Corte Suprema, que había aceptado en principio revisar el caso por presuntas faltas al debido proceso del capitán, resolvió no admitir la demanda y regañó al abogado de Rodríguez por sus “múltiples y complejos desatinos”. El fallo condenatorio queda, pues, en firme y no procede ningún otro recurso contra él. ¿Qué hará ahora el general González, comandante de la FAC, que conoció el asunto desde 2004 y que ha permitido que el capitán ascienda y continúe activo?

Entre paréntesis poco saludable. No es raro que el ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados, responda que no va a renunciar a su cargo porque la ética es exótica en este país. La denuncia sustentada por Daniel Coronell en su columna de Semana sobre los vínculos de la esposa del ministro con Saludcoop —no en cualquier asunto, sino en el análisis de las reformas al sistema hoy cuestionado por corrupto— no le pareció a Díaz-Granados suficiente motivo ni siquiera para declararse impedido, pese a que el Superintendente que podría sancionar a ese grupo depende de su ministerio. Su colega, el ministro de Hacienda, piensa igual que él y, en consecuencia, tampoco renunció ni se inhibió de intervenir en el mismo proyecto sobre el que ya había rendido concepto, también como contratista de Saludcoop. Con razón a Palacino le dicen “el genio”.

Entre paréntesis rumbero. María Patricia Ariza, procuradora delegada en Asuntos Penales, estuvo muy ocupada recogiendo plata entre sus pares con el fin de darle regalo y fiesta de cumpleaños a su jefe. Pidió $200 mil por cabeza. Al parecer fue muy eficaz, porque el ágape se celebró con éxito en la sede del Ministerio Público, un día laboral. Ariza se posesionó de su cargo hace escasos cuatro meses. Tal vez hace méritos con avemarías ($) ajenas. No es delito que lo intente, salvo que: 1. Para el estilo de vida monacal que lleva el doctor Ordóñez, suena poco sobrio. 2. Uno esperaría de quien vigila y sanciona a los otros funcionarios, más trabajo y menos diversión.

Entre paréntesis periodístico. Daniel Samper Pizano, Enrique Santos y Felipe López han sido los periodistas más influyentes del país desde hace 40 años. El chiste privado de Felipe sobre Daniel, que hizo público Enrique con un tris de veneno en su artículo sobre el presidente de la República, podrá parecerles gracioso a quienes le han transferido a Daniel el odio por su familia. Los que hemos tenido la oportunidad de conocerlos, sabemos que si bien Enrique se caracteriza por su capacidad de análisis y Felipe por su gran olfato, Daniel es el más incisivo y riguroso de ellos a la hora de ejercer la profesión. Por cierto, los tres adoran a sus hermanos, como le ocurre a la gente normal.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido