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El presidente del Congreso, Juan Manuel Corzo, quien llegó a su cargo a reclamar «equilibrio de poder» frente a la justicia y a proponer inmunidad para los parlamentarios, no puso de presente que contra él existe una indagación en la Corte Suprema por supuestos nexos con el paramilitarismo.
Tampoco le pareció pertinente contar que su fórmula a la Cámara, representante Carlos León Celis, tiene dos procesos abiertos por presunto fraude electoral, uno en el Consejo Electoral y otro penal en la Corte, que podría estar adobado con la compra de funcionarios y particulares para adulterar datos electorales, extorsión y amenazas con arma de fuego mediante terceros, de acuerdo con la declaración de un testigo.
En los primeros meses del año pasado, Norte de Santander, de donde son oriundas estas dos ‘figuras’ del Partido Conservador, estaba inundado con vallas en las que se leía “Carlos León Celis #104 a la Cámara, Juan Manuel Corzo #11 al Senado”. O sea que iban como hermanitos a la elección del 14 de marzo. Pese al arrastre de su cacique, León Celis estuvo a punto de quedar por fuera del Congreso. En efecto, a la medianoche del domingo de la votación, el elegido era el exrepresentante Jorge García-Herreros. Sin embargo, la aparente buena suerte de León lo hizo superar a su rival por 513 votos.
Vino la queja de García-Herreros, pero se le consideró una más de las del derecho al pataleo. Hasta cuando apareció un hombre dispuesto a revelar que había participado en una conspiración para ayudar a la pareja electoral de Corzo. Transcribo un aparte de lo que contó el testigo: “…yo tenía una (inaudible) en la Registraduría para sumar votos… Resulta que inicialmente se le iban a acomodar a este personaje, Francisco Coronel (exaspirante). El 13 de marzo me llamó y me dijo: eso no se va a poder porque yo no tengo plata. Pero espere que ahorita lo va a llamar una persona… Me llamó al rato Alejandro Corzo, hermano de Juan Manuel Corzo, para apoyar a Carlos León Celis, que le colaborara… Coronel volvió y apareció. Nos vimos después y me dijo: aquí hay 25 millones de pesos. Al candidato que se le van a poner votos es a Carlos León”.
El dinero se entregaba a cambio de que el testigo y sus contactos en la Registraduría le añadieran 5 mil votos que éstos habían prometido. El declarante indicó que finalmente le pusieron “3.780 votos” repartidos entre Pamplona, Chinácota, Los Patios y en sitios de la capital como Ciudad Jardín, La Canasta, Mercedes Ábrego, Salesiano, Guaimaral, etc. Un lío surgió un mes más tarde, aunque León ya era representante. Asegura el testigo: “…me citó Coronel que me iban a entregar otra plata… Yo (fui) confiado cuando (un hombre) me sacó una pistola, me la puso en la cabeza, que él era el comandante político-militar de los Rastrojos. Que la orden del doctor Carlos León era que le devolviera toda la plata (porque no habíamos cumplido la promesa) y que si no, nos iban a matar”.
El testigo respaldó sus afirmaciones con copia de varios formularios E-14 y E-26 de la Registraduría. El CTI de la Fiscalía de Cúcuta verificó que había un desfase entre la sumatoria de los formatos originales de los E-14 con la sumatoria de los formatos de los E-26 de 1.071 votos a favor de León Celis, definitivos para obtener la curul en lugar de García-Herreros. El próximo lunes 22 de agosto hay audiencia de imputación de cargos contra Francisco Coronel. El representante, fórmula del presidente bravucón del parlamento, no ha sido absuelto por la Corte, pero es miembro del Comité de Ética de la Cámara. Se ignora si la justicia indaga por Alejandro Corzo. Y Juan Manuel Corzo es el baluarte del Congreso que dirigirá los debates de reforma a la justicia.